El Cuerpo Nacional de Policía ha recibido, bajo estrictas medidas de seguridad, a Jonas Sture Falk, apodado El Pablo Escobar sueco, quien llega en cumplimiento de una Orden Europea de Detención y Entrega para comparecer en la vista oral correspondiente a una de las investigaciones más significativas contra el narcotráfico a gran escala en España: la operación Beautiful.
Falk ha sido recientemente condenado por un tribunal en Estocolmo en relación a cuatro importantes casos de narcotráfico, incluyendo el célebre del buque Nehir, por el cual fue arrestado el gallego Moncho Vilaboa, así como Perikles Daremas, conocido como Spartan, en Dubái. Es considerado uno de los cuatro líderes de una extensa red criminal dedicada a la introducción de grandes cantidades de cocaína en Europa, operando desde su lujosa residencia en Sitges, Barcelona.
Las cuatro figuras que lideraban la red criminal desarticulada, a la que se le atribuye la capacidad de introducir grandes cantidades de cocaína proveniente de Colombia en la Península Ibérica, mantenían reuniones presenciales, en cortos intervalos de tiempo y adoptando rigurosas medidas de seguridad, aunque esto no les permitió evadir la vigilancia de las fuerzas policiales.
«Este grupo compuesto por estas cuatro personas era el núcleo esencial de la organización. Ellos eran responsables de la dirección y ejecución de las distintas operaciones. De este modo, se encargaban de negociar, organizar, planificar y financiar las importaciones de cocaína a gran escala provenientes de Sudamérica para su introducción en territorio español y europeo, y posteriormente transferirla a los integrantes de la rama intermedia, encargados de distribuir la droga a dicha escala», explica la fiscal del caso.
Un reconocido hotel en Madrid, por ejemplo, fue el escenario de un encuentro entre los cuatro líderes que fue identificado y supervisado por los especialistas antidroga de la Udyco Central.
Por debajo de los mencionados, según la acusación pública, se encontraba una rama compuesta mayoritariamente por ciudadanos de origen colombiano que se encargaban de las negociaciones para las importaciones. En un tercer nivel, se encontraban los distribuidores, quienes operaban, hasta donde se sabe, a nivel nacional. Finalmente, en un cuarto escalón se ubican las personas que supuestamente comercializaban la droga a menor escala, sumando un total de 69 individuos que serán llamados a juicio en la Audiencia Nacional en una vista oral prevista para comenzar el próximo mes de noviembre.
El escrito de acusación presentado por el Ministerio Público detalla unas primeras reuniones preliminares en abril de 2018 entre Jonas Falk y un individuo conocido como El Rubio, otro de los presuntos líderes del entramado criminal que ahora será juzgado, en la ciudad de Barcelona. Cuatro días después, José Constante P.B. es identificado en Alicante junto a Juan Andrés C.P., considerado el cuarto líder del grupo. Allí, participó en varios encuentros con estas personas y con otros miembros de la rama colombiana, según lo descrito en la investigación.
Como en toda organización criminal que se respete, la red que será objeto de juicio contaba, supuestamente, con un integrante de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en nómina para asegurar el éxito de las operaciones. Este individuo es Francisco Javier M.O., inspector jefe que mantenía encuentros frecuentes con los investigados, especialmente con Juan Andrés, reuniones que los agentes vinculan con posteriores encuentros de este último con los otros tres supuestos líderes, el gallego, el sueco y el levantino. En ese momento, era el responsable de la Udyco de Alicante.
Por estos hechos, los cuatro líderes, incluyendo a Costiña y Falk, se enfrentan a una posible pena de 18 años de prisión cada uno. Para los demás, la acusación solicita condenas de entre diez y once años de prisión, excepto para el policía, que podría enfrentar otros cinco años, dos por presunto cohecho y tres más por supuesta revelación de secretos.
Fuentes consultadas por medios especializados aseguran que Jonas Falk cumplirá en España los más de nueve años de prisión que se le impusieron en Suecia. Además, señalan que tras el juicio de la operación Beautiful, deberá comparecer en otro de los juicios más esperados, el de la operación Medellín, donde también están acusados capos colombianos, el marroquí Fikri Amellah y sus socios gallegos.
