Primero fue la detención del Comandante Willy, quien fue apresado en España y liberado meses después bajo medidas cautelares que le impiden, por el momento, salir del país, además de que le evitan ser extraditado. Posteriormente, se dio la captura de Gato Negro, localizado en Barranquilla. Según las autoridades, este segundo arresto sucedió tras el primero, y Gato Negro asumió el liderazgo de Los Tiguerones, una de las tres principales organizaciones criminales de Ecuador, junto a Los Lobos y Los Choneros. Ahora, la prisión del Encuentro, ubicada en Guayaquil, recibe a quien, según el ministro del Interior, John Reimberg, es el sucesor de los anteriores. El Comandante 7, conocido también como 07, ya se encuentra tras las rejas.
Guido Fernando Rodríguez Vargas, apodado 07, es el «líder principal de Los Tiguerones, quien posee una boleta de Difusión Roja de Interpol y es solicitado por Ecuador por delitos de delincuencia organizada», según lo indicado por Reimberg.
El Comandante 7 fue detenido en Bogotá recientemente y, tras ser «expulsado anoche de Colombia, llegó a Guayaquil. Enfrentará el sistema judicial ecuatoriano por sus crímenes. El Encuentro tiene un nuevo inquilino», concluyó el ministro.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó que la detención se llevó a cabo en Soacha, Cundinamarca, donde la Policía Nacional, en colaboración con el Centro Nacional de Inteligencia de Ecuador, capturó al Comandante 7 con fines de extradición, quien se desempeñaba como dinamizador criminal de Los Tiguerones entre Colombia y Ecuador.
«Este delincuente era uno de sus principales enlaces transfronterizos, encargado de gestionar ingresos ilícitos para el mantenimiento logístico y bélico de la organización en Esmeraldas y Nariño, y estaba relacionado con una red de lavado de activos derivados del narcotráfico y la extorsión», señaló el presidente colombiano.
De la Espriella ratificó que existía una orden de captura en Ecuador y que era solicitado mediante notificación roja de Interpol por homicidio y delincuencia organizada.
«Colombia no permitirá que criminales extranjeros encuentren refugio en su territorio. Fortaleceremos la cooperación internacional para perseguir a estos individuos, capturarlos y entregarlos a la justicia, sin importar dónde se encuentren», concluyó.
