Los movimientos de drogas entre España y Francia son continuos, a menudo en dirección hacia el país vecino, aunque en ocasiones, como ha sucedido recientemente con un cargamento de cocaína que no alcanzó su destino, se dirigen a otros lugares, como los Países Bajos. Las autoridades de ambas naciones han intensificado sus operaciones, incautando grandes cantidades de cocaína, marihuana y, en esta ocasión, también hachís.
Por consiguiente, la Guardia Civil ha arrestado a un individuo por un delito contra la salud pública relacionado con el tráfico de drogas, tras descubrir 478 kilogramos de hachís escondidos en un camión durante un operativo preventivo realizado en la AP-15, específicamente en la zona de Tiebas-Muruarte de Reta, en Navarra.
Durante este servicio, los agentes identificaron al conductor de un camión que aparentemente circulaba sin carga. Este individuo mostró un comportamiento nervioso, evasivo y esquivo, lo que llevó a los agentes a llevar a cabo una inspección más minuciosa del vehículo.
En el transcurso de dicha inspección, Álex, un perro pastor alemán especializado en la detección de drogas, indicó la posible existencia de sustancias estupefacientes en la parte inferior del semirremolque.
Los agentes verificaron que, bajo el volquete y aprovechando el espacio entre este y la estructura inferior, donde se encuentran los ejes, se escondían numerosas bolsas de gran capacidad. Tras solicitar al conductor que levantara el volquete, los agentes hallaron 15 bolsas ocultas en ese espacio, en cuyo interior se encontraron diversas variedades de hachís.
El pesaje de la droga confiscada arrojó un total de 478 kilogramos de hachís, de los cuales 113 kilos correspondían al hachís tipo Ice-o-lator, considerado de alta calidad por los consumidores.
La droga había sido preparada con varias capas de material aislante y plástico, además de estar impregnada con sustancias de fuerte olor. Asimismo, se había utilizado una considerable cantidad de una sustancia de base alcohólica con el propósito de enmascarar el aroma del estupefaciente y dificultar su detección por parte de los perros adiestrados.
El conductor fue detenido por un delito contra la salud pública por tráfico de drogas, y se procedió a la intervención tanto de los 478 kilos de hachís como del camión.
La Policía Judicial de la Guardia Civil en Navarra, a través del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga, ha asumido la responsabilidad de la instrucción de las diligencias, que han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Aoiz.
