La Memoria Anual de la Fiscalía General del Estado, publicada esta semana tras el inicio del Año Judicial, vuelve a centrar la atención en las Rías Baixas como un entorno propicio para el tráfico de cocaína a gran escala. En su exposición, la máxima representante del Ministerio Público a nivel nacional, Rosa Ana Morán, resalta la importancia de los dos principales puertos comerciales de la provincia de Pontevedra, Vigo y Marín, como puntos de entrada de drogas en contenedores marítimos, así como la ría de Arousa, que se presenta como un punto constante de llegada de lanchas cargadas de estupefacientes.
En la Memoria, la sección de Antidroga subraya que «el narcotráfico en Galicia se ve influido tanto por las características geográficas de la comunidad autónoma como por la continuidad de las actividades de las organizaciones criminales que surgieron en las décadas de 1980 y 1990, a las que se han sumado nuevas organizaciones, principalmente provenientes de Iberoamérica y de los Balcanes, siendo Albania la más destacada, que se benefician de la experiencia y de las estructuras establecidas en la región». Se mencionan casos concretos, como el intento de alijar más de una tonelada de cocaína por parte de un grupo de albaneses en las proximidades de Vilanova de Arousa, un intento frustrado por las autoridades, así como los múltiples indicios de la presencia de estas mismas mafias en los puertos comerciales, especialmente en los de la provincia de Pontevedra.
En este sentido, la fiscal jefa indica que «los puertos de A Coruña, Marín y especialmente Vigo son puntos clave para la entrada de sustancias estupefacientes. Las rutas marítimas que conectan Vigo con Iberoamérica y el tipo de mercancía de productos frescos que maneja este puerto facilitan la introducción de grandes alijos camuflados dentro de los diversos productos, mediante organizaciones transnacionales que poseen la capacidad de enviar, recoger, transportar la carga y realizar transacciones financieras para su pago».
Asimismo, se destaca como algo de especial importancia la presencia de organizaciones criminales que se dedican a recoger la droga situada bajo la línea de flotación de grandes barcos, tal como ha sido evidenciado en varias ocasiones, y que fue corroborado por la Policía al encontrar dos seabob, un tipo de motos acuáticas submarinas utilizadas para tal propósito, un hecho sin precedentes hasta el momento a nivel internacional, ya que anteriormente solo se habían encontrado seascooter, de tamaño considerablemente menor.
«Otras operaciones en los puertos de Vigo y Marín han permitido verificar el uso de buques portacontenedores, a los que se adhieren a sus cascos cantidades de cocaína que oscilan entre 40 y 60 kilos, las cuales son recuperadas por buzos que se aproximan a los buques utilizando propulsores o scooters submarinos que son difíciles de detectar», enfatiza la Fiscalía.
Por otro lado, también se pone de relieve la habilidad de los narcotraficantes gallegos para introducir cocaína en lanchas rápidas, que es el método más tradicional.
«La ría de Arousa se erige como otro punto significativo para el narcotráfico a través de la llegada de embarcaciones rápidas, un lugar que es utilizado no solo por los narcotraficantes locales sino también cada vez más por organizaciones internacionales que realizan el transporte oceánico y descargan en tierra utilizando embarcaciones semirrígidas de alta velocidad, que han logrado introducir este año 900 kg de cocaína por esta vía en una operación».
La Memoria de la Fiscalía de 2026 resalta «el trabajo que lleva a cabo la Fundación Galega contra o Narcotráfico en colaboración con el Servizo de Xestión de Bens Comisados ao Narcotráfico (SXB) del Colegio de Procuradores de A Coruña, que cuenta con la voluntad, experiencia y recursos para la gestión, depósito y venta anticipada de bienes, ofreciendo soluciones de custodia y conservación que la ORGA aún no proporciona». Esto se refiere a la venta anticipada de los bienes confiscados a los narcotraficantes.
«Este año, el delegado de Pontevedra ha desarrollado un protocolo de gestión en conjunto con el CITCO y el Colegio de Procuradores para coordinar las acciones de ambos organismos, mejorando así el traslado y la custodia de las EAV (embarcaciones de alta velocidad), que ahora son valoradas por el área regional de Vigilancia Aduanera, lo que favorece enormemente la decisión judicial respecto a la destrucción o venta anticipada de estos vehículos», añade la Fiscalía.
La Memoria de la Fiscalía, tomando en cuenta los datos más recientes e investigaciones en curso, revela que en Pontevedra «el tráfico de heroína se mantiene, a pesar de la situación internacional desfavorable para esta sustancia debido a la restricción del cultivo de opio en Afganistán desde 2022».
La evidencia de ello, continúa el Ministerio Público, «es la destrucción en 2025 de 30,513 kilos, así como la incautación de una partida de 21 kilos en diciembre de 2025 en Francia, que estaban siendo transportados hacia la provincia». La Fiscalía agrega que «existe una demanda interna considerable de heroína, que se refleja en los numerosos procedimientos judiciales abiertos en Pontevedra y Vigo por la interceptación de pases de papelinas de heroína a consumidores».
Más allá de los macrojuicios, como el de la organización criminal liderada por Juan Carlos Santórum, que intentó recoger casi 4.000 kilos de cocaína del buque mercante Karar y cuyos miembros, salvo excepciones, recibieron largas penas de prisión, en 2025 se registraron 108 sentencias por delitos contra la salud pública, siendo más de la mitad relacionadas con sustancias que causan un grave daño a la salud.
«Se observa, un año más, la predominancia del tráfico de cocaína y heroína en la provincia frente al cannabis y sus derivados», explica la Fiscalía.
Del total de sentencias, 88 fueron dictadas en conformidad, once resultaron condenatorias sin conformidad y nueve fueron absolutorias. Desde 2015, el porcentaje de sentencias condenatorias no ha bajado del 90%, representando en el año 2025 las sentencias absolutorias el 8,33% del total.
