La aparición de narcolanchas en Portugal se ha convertido en un fenómeno cada vez más común a lo largo de toda su costa. Recientemente, se han llevado a cabo varias operaciones en Lisboa, así como en el norte del país, donde hace pocas semanas se interceptó una de estas embarcaciones en el río Miño, a la altura de Caminha. En este contexto, la estrecha franja que separa Galicia del norte de Portugal ha sido escenario de lo que parece ser una significativa descarga de cocaína.
Para respaldar esta afirmación, se presentan dos evidencias claras. La primera se refiere a un incidente en el que tres presuntos narcotraficantes, que parecían haber fallecido, fueron finalmente rescatados mientras intentaban realizar una maniobra para recoger un alijo de cocaína en alta mar. La segunda evidencia involucra la detención en el acto de otro narcotraficante que intentaba navegar por el río Miño en una embarcación equipada con cuatro potentes motores, siendo interceptado a la altura de Caminha, frente a las costas españolas.
Respecto a esta última detención, el Departamento de Investigación Criminal de Braga de la Polícia Judiciária, en estrecha colaboración y con intercambio de información con la Guardia Civil de España, se hizo con una embarcación de alta velocidad en la playa de Moledo, ubicada en Caminha, ya en aguas del río Miño, y arrestó a un individuo sospechoso de participar en actividades de tráfico de drogas.
Las autoridades sospechan que se estaba realizando la descarga de un importante alijo de hachís utilizando embarcaciones de alta velocidad, en la zona costera que abarca tanto el territorio portugués como el español al norte de Viana do Castelo.
En este contexto, en las primeras horas de la noche de este jueves, se observó una lancha rápida que, tras varios intentos infructuosos de ingresar al río Miño, finalmente cambió de dirección hacia el sur y poco después fue intencionadamente dirigida hacia la zona arenosa de la playa de Moledo, donde encalló y fue abandonada de inmediato, sin que se encontrara ninguna sustancia estupefaciente a bordo.
Se inició una persecución inmediata contra el único miembro de la tripulación que fue avistado, quien fue finalmente interceptado y resultó ser un ciudadano extranjero que intentaba escapar del lugar para evadir la acción de las fuerzas policiales. Posteriormente, el sospechoso fue identificado y aprehendido bajo la sospecha de estar vinculado al tráfico de drogas.
La operación también condujo a la incautación de la lancha antes mencionada, la cual estaba equipada con cuatro motores fueraborda, contaba con el depósito de combustible lleno, además de dispositivos de comunicación y una pequeña cantidad de estupefacientes en posesión del detenido.
La Policía Marítima, que brindó apoyo logístico durante la operación, trasladó la narcolancha a sus instalaciones. El detenido ya ha comparecido ante un juez para un interrogatorio inicial en el Tribunal Judicial de Caminha, y se encuentra a la espera de una resolución sobre las posibles medidas coercitivas que puedan aplicarse.
Simultáneamente, y casi en el mismo momento pero a unas millas más al sur, la Autoridad Marítima Nacional, a través del Comando Local de la Policía Marítima y la Estación de Rescate de Viana do Castelo, asistió anoche a tres individuos, dos de nacionalidad española y uno de nacionalidad sueca, con edades comprendidas entre 25 y 40 años, quienes fueron rescatados por un barco mercante después de que la narcolancha en la que viajaban colisionara a unas 60 millas náuticas al oeste de Viana do Castelo.
Tras recibir una alerta a las 00:45 horas de la noche, el Centro de Búsqueda y Rescate Marítimo de Lisboa informó que las personas estaban siendo rescatadas en alta mar tras el accidente. En consecuencia, se activó la tripulación de la Estación de Rescate de Viana do Castelo, así como la Policía Marítima, la Guardia Nacional Republicana (GNR) y la Policía Judiciaria (PJ).
Al llegar cerca del barco mercante, a unas dos millas náuticas (aproximadamente 3,7 kilómetros) al oeste del puerto exterior de Viana do Castelo, el personal de la Policía Marítima asumió el control sobre las tres personas, mientras que el equipo de la Estación de Rescate procedió a remolcar la embarcación de los traficantes, que contaba con dos motores fueraborda.
Los tres sospechosos, quienes se encontraban en buen estado físico, fueron identificados y, tras la coordinación con la Policía Judiciaria, decidieron abandonar voluntariamente las instalaciones policiales, quedando registrados en el proceso.
La embarcación, que navegaba bajo bandera española, fue incautada como medida preventiva. Ahora serán las autoridades policiales de ambos países las encargadas de continuar con las investigaciones para intentar localizar la droga, un desafío considerable si es que esta ya ha podido ser descargada.
