No será tan fácil para ellos como lo es en España, donde la similitud del idioma actúa como un facilitador. Sin embargo, dado que son ciudadanos mexicanos, suelen poseer un buen manejo del inglés gracias a su cercanía con Estados Unidos. En este contexto, cinco personas, de las cuales cuatro provienen de Culiacán, han sido identificadas como una supuesta célula del Cártel de Sinaloa en las afueras de Birmingham. Su objetivo era idéntico al de sus operaciones en España: la producción de metanfetamina, su especialidad principal, en el lugar.
Los cinco hombres mexicanos se presentarán este jueves ante el tribunal, enfrentando cargos relacionados con la presunta producción de metanfetamina, tras una investigación llevada a cabo por la Agencia Nacional contra el Crimen (NCA, por sus siglas en inglés). Su comparecencia se realizará en el Tribunal de la Corona de Warwickshire. Todos ellos están acusados de conspiración para fabricar metanfetamina.
Los imputados fueron detenidos el jueves 13 de agosto, procesados y comparecieron inicialmente en el Tribunal de Magistrados de Coventry, donde se les mantuvo en prisión preventiva. Los acusados son Alejandro Ambriz Dimas, de 45 años, originario de Michoacán, al sur de México; Víctor Ramírez, de 47 años; Fausto Beltrán, de 33 años; Leoncio Moso Borja, de 37 años; y José Núñez Angolo, de 44 años. Todos, a excepción de Dimas, son originarios de Culiacán, situada en la región de Sinaloa, en el noroeste de México.
Estos hombres formaban parte de una organización delictiva que producía la droga en un laboratorio de metanfetamina ubicado en una zona agrícola aislada cerca de Furnace End, en Warwickshire, dentro del área metropolitana de Birmingham.
La intervención de la NCA en el lugar se llevó a cabo con la colaboración de diversas agencias asociadas. La Agencia expresó su agradecimiento a la Policía de Warwickshire, al Servicio de Bomberos de West Midlands y al Servicio de Ambulancias de West Midlands, que se encontraban preparados para ofrecer asistencia.
La presencia del Cártel mexicano en Europa ha sido detectada desde hace varios años, con operaciones en la Península Ibérica, así como en localidades como Marsella e incluso en países del Este.
