Alejandro Salgado Vega, conocido como El Tigre, Joseph Leijdekkers, apodado Bolle Jos, y Radoje Zvicer, se encuentran entre los narcotraficantes más notorios que, desde este martes, lideran la lista de los delincuentes más buscados por Europol. Salgado, originario de Madrid, es el más reciente en ser incluido en la cartelería oficial de la agencia tras la Orden de Búsqueda y Captura internacional emitida por la Audiencia Nacional, en el marco de la investigación relacionada con la importante red bancaria de Dubái que se deriva del alijo del narco buque Nehir.
El Tigre enfrenta, además, al menos dos otras investigaciones, una proveniente de la Fiscalía de Campo de Gibraltar y otra de la Audiencia Nacional, ambas por el mismo delito de tráfico de cocaína en grandes cantidades.
Europol señala que Salgado lidera una de las redes de distribución de cocaína más prominentes a nivel mundial, siendo responsable del contrabando de enormes cargamentos de esta sustancia hacia España.
Alejandro Salgado Vega es, por tanto, identificado como el cabecilla de una organización criminal dedicada al narcotráfico internacional, quien ejerce un control jerárquico sobre sus colaboradores y dirige tanto las operaciones de narcotráfico como las actividades de lavado de dinero.
Dispone de amplios recursos financieros y logísticos, tanto a nivel nacional como internacional, que utiliza para desviar grandes sumas de dinero derivadas de sus actividades ilícitas hacia el sistema financiero legítimo, apoyándose en su extensa red de colaboradores.
Adicionalmente, Alejandro posee numerosos bienes en varios países, incluyendo los Emiratos Árabes Unidos, donde mantiene relaciones directas con lo que se conoce como la ‘Red Bancaria de Dubái’, que financia sus actividades delictivas de narcotráfico y blanqueo de capitales mediante complejos sistemas Hawala.
La organización de El Tigre, así como el propio Tigre, tienen la capacidad de infiltrarse en las instituciones públicas mediante sobornos a funcionarios que participan en sus actividades, como se evidenció en el caso de un inspector jefe de la UDEF que tenía 20 millones de euros ocultos en su vivienda.
El siguiente gran narcotraficante en la lista es el conocido como Bolle Jos. Tras la difusión de sus imágenes en televisión el 3 de mayo de 2022, la policía recibió una docena de pistas referentes a Joseph Leijdekkers. Dichas pistas indicaban que la apariencia de Leijdekkers había variado y que era necesario un nuevo retrato robot. La policía también recibió imágenes recientes de Jos Leijdekkers.
Leijdekkers, también llamado Bolle Jos (Jos el gordito), carece de un domicilio fijo en los Países Bajos. Se cree que ha estado ausente de allí durante un tiempo. Hasta hace poco, se creía que residía en Turquía, pero la investigación aún no ha logrado determinar su paradero. Con la ayuda de estas nuevas imágenes, la policía espera obtener más información sobre su ubicación con el fin de proceder a su arresto. Se ha ofrecido una recompensa de 200.000 euros por cualquier información relevante que conduzca a su detención, la cual se abonará algunos días después de su arresto.
En años recientes, diversas investigaciones lo han situado en Sierra Leona, vinculado a la hija del presidente del país y, por ende, al Gobierno. Se encuentra bajo investigación por el mayor alijo de cocaína jamás confiscado, una cantidad de 30.200 kilos que fueron incautados por la Guardia Civil española frente a las costas de Marruecos.
Jos Leijdekkers es considerado uno de los actores principales en el tráfico internacional de cocaína. Además, se le sospecha de blanquear grandes sumas de las ganancias ilícitas generadas por el narcotráfico.
Mensajes interceptados en Sky-ECC han revelado su supuesta participación en el tráfico internacional de cocaína. Los mensajes cifrados indican que Leijdekkers estuvo implicado en el blanqueo de decenas de millones de euros y cientos de kilos de oro, que probablemente fueron obtenidos mediante el tráfico de cocaína.
Durante la amplia investigación criminal, el equipo de investigación elaboró un expediente sobre la participación de Leijdekkers en la importación de grandes volúmenes de cocaína a través de los puertos de Róterdam y Amberes. Uno de los casos incluidos en la investigación también abarcaba amenazas de violencia y el uso de la misma.
Se sospecha que Leijdekkers también está implicado en casos de violencia extrema, incluyendo la desaparición y muerte de Naima Jillal. Jillal desapareció el 20 de octubre de 2019 tras abordar un vehículo en Ámsterdam.
Los mensajes interceptados han revelado que Leijdekkers desempeñó un papel crucial en su desaparición. Durante un largo periodo, no hubo rastro de Naima Jillal, hasta que se descubrieron fotos de una mujer que se cree que era ella en un teléfono incautado durante la investigación de Marengo, uno de los casos más relevantes de la Mocro Mafia, según fuentes judiciales. Las imágenes sugieren que probablemente fue torturada y que es posible que ya no esté viva.
Jos Leijdekkers fue condenado en ausencia a 24 años de prisión el 25 de junio de 2024 por seis transportes de drogas que sumaban casi 7.000 kilos de cocaína, un robo a mano armada en Finlandia y por ordenar un asesinato.
El caso de Radoje Zvicer es particular, ya que, a pesar de ser considerado el gran líder del Clan Kavac del célebre Cártel de Los Balcanes, una de las organizaciones de narcotraficantes más poderosas del mundo y que se encuentra bajo investigación por una guerra a muerte con decenas de asesinatos contra el clan Skaljari, es la justicia de Austria la que lo busca oficialmente.
Las autoridades austriacas sospechan que Radoje Zvicer importó 83 kilos de cocaína (con una pureza mínima del 60,9%) desde otros países hacia Austria, como un miembro destacado de una organización criminal. Contribuyó organizando los viajes de contrabando junto a sus cómplices. El sospechoso organizó la entrega de la droga a los destinatarios, quienes la comercializaron en Viena en nombre del buscado.
Esto es, según quienes lo conocen, apenas una pequeña fracción de su trayectoria delictiva, que, al igual que en el caso de El Tigre, incluiría conexiones con funcionarios públicos para mover los hilos de su negocio en un entorno de impunidad.
La inclusión de los tres en las nuevas listas facilita su localización, ya que sus datos e imágenes son compartidos entre las fuerzas policiales y aduaneras de todo el mundo.
