La ciudad de Roma sigue siendo objeto de atención por parte de las autoridades en el contexto de la lucha contra la logística del crimen organizado. Tras recientes operativos realizados en la zona central y norte de Italia para desmantelar puntos de almacenamiento de drogas, como las intervenciones efectuadas por los Carabinieri en redes de distribución urbana y la incautación de grandes cargamentos en tránsito, la Brigada Móvil de la Policía de Roma ha conseguido desarticular un significativo centro de acopio y envasado al incautar 29 kilos de cocaína y dos kilos de hachís.
La investigación se inició cuando los agentes de la Unidad Móvil detectaron un automóvil que circulaba a gran velocidad por la Via Pontina. Tras llevar a cabo un seguimiento discreto, los policías observaron que el conductor, un joven de 23 años, ingresaba en un edificio del que salió 40 minutos más tarde. Al ser detenido, las fuerzas del orden encontraron en el interior del vehículo varias bolsas utilizadas para el fraccionamiento de dosis que emitían un fuerte olor a estupefaciente.
El posterior registro del domicilio del que procedía el sospechoso puso de manifiesto la existencia de un sistema de videovigilancia destinado a advertir sobre eventuales controles policiales. En el interior del apartamento, donde se encontraban un hombre y una mujer, los agentes localizaron 19 paquetes de hachís ocultos en el congelador, los cuales estaban marcados con códigos iconográficos, además de una bolsa escondida en la cama que contenía 29 paquetes de cocaína serigrafiados con símbolos de coronas, gotas de agua y la bandera de Colombia.
La intervención ha culminado con la detención de tres individuos, mientras que la droga confiscada, valorada en varios millones de euros en el mercado negro, ha sido retirada de la circulación.
