El 22 de julio, fuentes judiciales informaron sobre la detención de alias Moncho Vilaboa y de su círculo más cercano. En ese momento, se comunicó que su arresto era el resultado de una extensa investigación de carácter internacional, la cual se originó a partir del doble alijo de cocaína del buque Nehir, cuyo cargamento, supuestamente, estaba destinado a la organización del mencionado traficante gallego.
Días después, se detalló que el operativo presentaba una doble dimensión: el narcotráfico en su estado más puro y el blanqueo de capitales. Además, se adelantaron varios nombres que estaban involucrados en el negocio, todos ellos supuestamente en un nivel superior al del gallego. Estos incluyen hasta cinco líderes situados en lugares tan distantes como Colombia, Suecia, España, Turquía o los Emiratos Árabes. Uno de ellos, Urfi Cetinkaya, conocido como El Paralítico, falleció antes del actual proceso. Los otros son Jonas Sture Falk, apodado El Pablo Escobar sueco, Alejandro Salgado Vega, conocido como El Tigre, Carlos Humberto Arango Castaño, alias Burger King, y Perikles Daremas, conocido como Spartan.
Este martes, la Udyco Central y la Udef Central hicieron un balance del operativo que comenzó el 21 de julio y que concluyó con la captura de Spartan en Dubái. Informaron que este grupo de capos estaría detrás de lo que denominan ‘La Gran Banca de Dubái’, un imperio financiero capaz de llevar a cabo múltiples operaciones de tráfico de cocaína en todo el mundo simultáneamente y reintegrar las ganancias en los canales legales, especialmente a través del movimiento de criptoactivos. Se detectaron hasta 20 billones de dólares, con B, en criptoactivos, lo que representa la mayor evidencia de su poder.
Así, la Policía Nacional llevó a cabo una macrooperación contra los considerados ‘ases’ o líderes del narcotráfico, desmantelando una red vinculada a una de las principales entidades bancarias clandestinas de transferencia de dinero a nivel mundial, relacionada con la financiación del narcotráfico. Se logró la detención de 21 personas, entre las cuales destaca el líder de la banca de Dubái, quien es presuntamente responsable de numerosos envíos de cocaína a nivel global desde esta ciudad.
La investigación, que fue instruida por la Plaza 2 de la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia y coordinada por la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional, permitió desarticular una organización criminal con la capacidad de coordinar transportes de cocaína desde Sudamérica hacia Europa, financiar las operaciones a través de sistemas clandestinos de transferencia de dinero y, posteriormente, introducir las ganancias obtenidas en el circuito económico legal mediante complejas maniobras patrimoniales y financieras.
Los hechos que dieron inicio a la investigación se remontan a febrero de 2021, cuando agentes de la Policía Nacional abordaron en aguas cercanas a la costa española el buque Nehir, sospechoso de llevar un importante cargamento de cocaína. Durante esta intervención, se localizaron 1.835 kilos, procediendo a la detención de los nueve tripulantes de la embarcación, todos ellos ya condenados por estos hechos.
Una vez que se trasladaron a tierra los tripulantes y la droga incautada, la embarcación fue remolcada al puerto de Gijón, donde finalmente se hundió debido a una fuga de agua provocada por el propio capitán. Posteriormente, los investigadores descubrieron que el buque transportaba otra carga de droga escondida de 1.650 kilos, la cual fue recuperada más tarde por los delincuentes en el mismo puerto, arriesgándose a introducirse en el barco hundido, lo que implicaba un considerable peligro.
Por estos sucesos, además de otros tres alijos, ya ha sido condenado en Suecia Jonas Falk, uno de los cabecillas. La justicia en dicho país ha avanzado con mayor celeridad que en España.
Los dos cargamentos de droga se realizaron en Sudamérica a finales de enero de 2021, y el buque luego inició su travesía hacia España. El plan establecido contemplaba el trasbordo de la droga en altamar a embarcaciones rápidas que posteriormente introducirían el cargamento en territorio español, para lo cual contaban con lancheros gallegos encargados de la recuperación y alijo de la misma.
Para llevar a cabo esta operación, contaron con la participación de miembros de la denominada ‘Banca de Dubái’, una estructura clandestina de transferencia de dinero empleada para facilitar la financiación de operaciones de narcotráfico, que permitía a las organizaciones criminales acceder a grandes sumas de dinero en diferentes países en un corto periodo de tiempo.
Es la primera ocasión en que en España se logra la detención de un miembro de este narcobanco conocido como ‘Banca de Dubái’. En el momento del arresto, se incautaron aproximadamente 8.000 euros, 1.400 dólares estadounidenses, dírhams, teléfonos móviles y relojes de marcas de gran prestigio.
La Policía Nacional impulsó una nueva estrategia centrada en el rastreo y análisis de los criptoactivos utilizados por los principales investigados, organizando jornadas internacionales de trabajo en las que participaron especialistas de Europol y de cuerpos policiales de Países Bajos, Bélgica, Estados Unidos, Reino Unido y Escocia, en el marco de la Operational Task Force (OTF) Token de Europol. Los esfuerzos permitieron identificar el pago del cargamento que transportaba el Nehir.
Finalmente, el 21 de julio se estableció un dispositivo que culminó con la detención de 14 individuos como presuntos responsables de delitos de pertenencia a organización criminal, contra la salud pública y blanqueo de capitales, realizando además un registro domiciliario en la ciudad de Madrid.
Entre los detenidos, se imputó a cuatro de los mayores narcotraficantes internacionales y se decretó el ingreso en prisión de un varón considerado el principal bróker de la banca clandestina. Simultáneamente, se emitieron 19 Órdenes Internacionales de Detención contra otros miembros de la organización que se encuentran fuera de España, de las cuales, hasta la fecha, se han ejecutado siete: en Emiratos Árabes Unidos (cuatro, incluidos Burger King y Spartan), Egipto, Países Bajos y Suecia (Jonas Falk). Para ello, se contó con la colaboración y participación de Interpol. Entre los prófugos se encuentra, nuevamente, Alejandro Salgado, conocido como El Tigre, quien ha sido ubicado en la lista de los delincuentes más buscados de Europol.
En el marco de toda la operación, se han intervenido más de 39.000 euros en efectivo, y se han bloqueado judicialmente vehículos de alta gama por un valor superior a 1.600.000 euros, además de relojes, joyas, bolsos de lujo y numerosos terminales de telefonía móvil. También se han bloqueado 121 cuentas bancarias con un saldo de 2.300.000 euros y 48 inmuebles valorados en más de 14.000.000 euros.
De especial relevancia es la caída de Perikles Daremas, conocido como Spartan, cuyo nombre ya había sido mencionado en fuentes judiciales al darse a conocer los detalles de la investigación sobre la organización criminal del inspector jefe de los 20 millones emparedados en su vivienda y su supuesto socio, Ignacio Torán, dedicados a introducir ingentes cantidades de cocaína en contenedores a través de España.
En la actualidad, la investigación continúa abierta, ya que no se descartan nuevas actuaciones y detenciones tanto en España como en otros países. Se trata de una red criminal que operaba a escala global y con conexiones en múltiples países, por lo que la colaboración policial y judicial a nivel internacional ha sido fundamental para el éxito logrado tras varios años de ardua investigación, destacando en este sentido la participación de las autoridades de Países Bajos, Suecia y Estados Unidos (DEA), así como de Europol e Interpol, lo que resalta la importancia de la emisión y ejecución de las Órdenes Internacionales de Detención emitidas por las autoridades judiciales españolas.
