Los Mossos d’Esquadra tienen una considerable experiencia en la captura de fugitivos de diversas nacionalidades que se encuentran ocultos en la zona de Barcelona. Un ejemplo de ello ocurrió en 2023, cuando detuvieron en Badalona a un narcotraficante serbio que residía en una vivienda de lujo y era objeto de búsqueda por parte de las autoridades suecas. En esta ocasión, gracias a la colaboración con una fuerza policial extranjera, han conseguido arrestar en Barcelona a un fugitivo que había sido condenado en Turquía.
En consecuencia, agentes de la Unidad de Entorno Penitenciario del Área Central de Coordinación llevaron a cabo la detención, el 26 de agosto, de un hombre de 28 años que contaba con una Orden Internacional de Detención en vigor, emitida por las autoridades turcas por delitos relacionados con armas, robo violento, robo con fuerza y amenazas.
Desde 2018, el individuo cumplía una condena de 26 años en un centro penitenciario en Turquía, entre otros motivos, por dos intentos de asesinato con arma de fuego perpetrados en 2016 y 2018 contra dos personas en Estambul. En junio de 2026, aprovechó un permiso judicial otorgado para visitar a un familiar y se dio a la fuga, lo que llevó a las autoridades turcas a activar una Orden Internacional de Detención con difusión.
El intercambio de información entre la policía turca y los Mossos d’Esquadra permitió, a principios de agosto, localizar al fugitivo en varios lugares de la Costa Brava. A partir de ese momento, agentes del Grupo de Investigación Internacional de Fugitivos determinaron que, para evitar ser encontrado, el reclamado se desplazaba continuamente acompañado de dos personas que funcionaban como soporte logístico, encargándose de facilitar sus datos personales a hoteles y apartamentos turísticos para que él no tuviera que identificarse.
Además, se movía en un vehículo de alta gama con matrícula alemana, el cual estaba registrado a nombre de una persona sin antecedentes ni vínculos con la policía, lo que complicaba aún más su detección. Las gestiones de investigación permitieron finalmente localizar al fugitivo y a sus dos acompañantes en unos apartamentos turísticos en Barcelona.
En un extenso dispositivo policial que concluyó el 26 de agosto, los agentes procedieron a la detención del fugitivo. Tras ser puesto a disposición del juzgado de guardia de Barcelona, el detenido se encuentra a la espera de su extradición a Turquía.
