Título: El líder de la barra de Independiente controlaba una ruta de tráfico de drogas entre Barcelona y Buenos Aires
Contenido reformulado: A finales de febrero de 2026, agentes de la Dirección General de Aduanas, especializados en la materia, identificaron en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza a un pasajero argentino que provenía de Barcelona y que intentaba ingresar al país con 12 litros de éxtasis líquido ocultos en latas de aceite de oliva. Este hecho constituye un nuevo ejemplo de la ruta inversa de tráfico de drogas, que conecta Europa con Sudamérica para el envío de sustancias producidas al Este del Atlántico, ya sea hachís o narcóticos de laboratorio, como ocurrió en esta ocasión.
A raíz de este procedimiento inicial, el Juzgado Nacional en lo Penal Económico 2, bajo la dirección de Pablo Yadarola, dio inicio a una investigación conjunta con la Policía Federal Argentina con la finalidad de desentrañar el entramado criminal que recibía esas y, presumiblemente, otras sustancias provenientes de Europa.
Como resultado de esta investigación, la Justicia llevó a cabo 28 registros en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias de Buenos Aires y Salta, que culminaron con la detención de 15 miembros de la organización, entre los que se encontraba Pablo ‘Bebote’ Álvarez, líder histórico de los ultras del Independiente, uno de los clubes más emblemáticos del fútbol argentino, quien es señalado como el supuesto responsable de esta red delictiva.
Bebote, quien cuenta con un amplio historial delictivo, residió durante un tiempo en España, específicamente en Ibiza, tras perder el control sobre la barra, término que en Argentina se refiere a los grupos de aficionados ultras de los equipos, y cuando ya tenía deudas pendientes con la Justicia de su país. Durante su estancia en la isla, aprovechó la oportunidad para conocer a fondo el negocio de las drogas de diseño, dado que esta isla de las Baleares es uno de los principales centros de tráfico de dicho tipo de sustancias en Europa.
Durante los operativos, se confiscaron diversas sustancias, incluyendo éxtasis, MDMA, ketamina, tusi, LSD, marihuana, popper, hongos y productos que contienen THC, así como vehículos, dispositivos electrónicos, documentación y dinero en efectivo. Todas estas son sustancias comúnmente asociadas a las zonas de ocio de las grandes ciudades europeas que Bebote y su banda, según la Policía Federal, distribuían en la vida nocturna argentina, tanto a pie como a través de mensajeros, combinadas con entregas legales.
El análisis de los teléfonos y otros objetos incautados permitió reconstruir redes de contactos, identificar nuevos actores y avanzar en diferentes niveles de la estructura criminal. Se ha determinado que, además de las sustancias que recibía de Europa, la organización de Bebote también se encargaba de la distribución de cocaína que obtenía de la vecina Bolivia.
Este resultado pone de manifiesto la importancia del control aduanero como punto de partida para investigaciones complejas y resalta el valor de la colaboración entre la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, la Justicia Federal y la Policía Federal Argentina en la lucha contra el narcotráfico internacional.
