Título: 1.000 kilos de cocaína incautada en dos carreteras de Brasil en 48 horas
La Policía Federal de Brasil, tras recientes operaciones que incluyen la incautación de 108 kilos de cocaína que estaban a punto de ser enviados al puerto de Tánger, ocultos en bolsas de deporte dentro de un contenedor refrigerado en Santos, así como un tiroteo entre narcotraficantes y agentes policiales en el aeropuerto de São Paulo que resultó en la detención de dos personas y la confiscación de 400 kilos de cocaína, ha llevado a cabo ahora dos nuevas intervenciones en menos de 48 horas, deteniendo en diferentes carreteras del país dos camiones que transportaban en conjunto una considerable cantidad de esta droga escondida entre la carga.
En este sentido, durante la noche del viernes 28 de agosto, una operación conjunta de la Policía Rodoviária, la Policía Federal y la Receita Federal logró la incautación de 512,2 kilos de cocaína en la carretera BR-155, en el municipio de Xinguara, en el estado de Pará. Es importante señalar que desde esta región se envían grandes cantidades que terminan en Europa.
Cerca de las 22:30 horas, los agentes intervinieron un camión en el kilómetro 109 de dicha carretera, que transportaba una carga de maíz que, según la documentación presentada por el conductor, había sido embarcada en Santana do Araguaia.
Durante la revisión del compartimento de carga, los agentes descubrieron varios fardos de cocaína ocultos bajo los granos de maíz. Según el testimonio del propio conductor, un hombre de 30 años originario de Paraná, la droga había sido cargada en São Félix do Xingu con destino final a Fortaleza, ubicada en el estado de Ceará. El individuo fue detenido por las autoridades.
Apenas un día antes, en la noche del jueves 27 de agosto, las fuerzas de seguridad habían confiscado otros 475 kilos de la misma sustancia durante un control en la carretera BR-402, en el municipio de Buriti dos Lopes, en el estado de Piauí. Mientras realizaban un patrullaje de rutina, los agentes detectaron irregularidades en un camión, incluyendo unos faros de color azul y una luz trasera fundida, lo que llevó a su traslado a la unidad operativa de la Policía para una revisión más exhaustiva.
Durante esta nueva inspección, los agentes notaron discrepancias en la declaración del conductor y percibieron un fuerte olor característico de droga que provenía de la carrocería, la cual estaba cubierta con una lona. Al examinar la carga, encontraron siete fardos que contenían un total de 440 paquetes de una sustancia blanca en polvo, que dio positivo en las pruebas preliminares para clorhidrato de cocaína.
El conductor, un hombre de 51 años, fue trasladado junto con la droga a Parnaíba y podría enfrentarse a cargos por tráfico de drogas, un delito que en Brasil conlleva penas de hasta 15 años de prisión.
