Título: Cuatro años y medio de prisión por la fabricación de armas con impresoras 3D
Contenido reformulado: La NCA (Agencia Nacional contra el Crimen, por sus siglas en inglés), tras llevar a cabo diversas intervenciones en el Reino Unido, como la incautación de más de cuatro millones de libras en efectivo a un narcotraficante en Londres o la detención de un individuo que escondía 54 pistolas en los neumáticos de repuesto de su Mercedes, ha conseguido desmantelar recientemente un nuevo taller clandestino dedicado a la fabricación de armas.
David Boylett, un varón de 62 años en situación de desempleo, se encontraba a solo 15 minutos de finalizar la elaboración de una pistola impresa en 3D cuando los agentes de la NCA realizaron un allanamiento en su residencia situada en Telford, Shropshire. Junto al arma en proceso de fabricación, los investigadores encontraron una variedad de componentes, herramientas y dos impresoras 3D.
El examen de su ordenador y de su tarjeta de memoria reveló la magnitud de su obsesión; se hallaron numerosos documentos relacionados con la modificación de armas de fuego, la fabricación de munición y el uso de impresoras 3D. Además, se descubrió una carpeta titulada «cosas indecentes», que contenía vídeos instructivos sobre el mismo modelo de arma que fue incautado en su hogar. Su dispositivo móvil también almacenaba un vídeo que mostraba a su impresora produciendo uno de los componentes.
Los especialistas en armas de fuego de la NCA utilizaron los archivos recuperados para imprimir las piezas que faltaban, completar el arma y llevar a cabo con éxito una prueba de disparo.
En el domicilio también se recuperó una potente carabina de aire comprimido junto con munición, así como una pieza de escopeta que había sido sustraída de un vehículo en Herefordshire en el año 2012.
Boylett, detenido en julio de 2021, se declaró culpable en enero de 2026 de intentar poseer un componente de arma de fuego prohibida y de poseer munición y un rifle de aire comprimido sin la correspondiente licencia. Este lunes, fue sentenciado en el Tribunal de la Corona de Shrewsbury a cuatro años y medio de prisión.
