Título: Alega que transportaba un jacuzzi para encubrir un gran envío de drogas
Contenido completo: La NCA (Agencia Nacional contra el Crimen, por sus siglas en inglés), tras llevar a cabo múltiples intervenciones, como el descubrimiento de tres toneladas de cocaína escondidas entre plátanos procedentes de Sudamérica, valoradas en 232 millones de libras, así como la sentencia de cuatro años y medio de prisión a un individuo que fabricaba armas utilizando impresoras 3D, ha vuelto a asestar un golpe al crimen organizado, esta vez en un caso que comenzó con la justificación de una entrega a domicilio hacia la República de Irlanda.
De esta forma, un conductor de furgoneta, quien aseveró estar entregando un jacuzzi, pero que en realidad estaba traficando cannabis valorado en 220.000 libras esterlinas, fue detenido. Se dirigía hacia Irlanda del Norte y, en el momento en que cruzaba la frontera hacia la República de Irlanda, fue interceptado.
Los agentes arrestaron al ciudadano lituano Paulius Andrulis, de 37 años, en el puerto de Belfast el 15 de junio de 2025, tras su llegada en un ferry proveniente del puerto de Cairnryan, en Escocia.
Las fuerzas de seguridad de la Guardia Fronteriza le interrogaron sobre sus desplazamientos y él les manifestó que estaba entregando una bañera de hidromasaje a una dirección en Mullingar, en la República de Irlanda.
Al llevar a cabo un registro del vehículo, los agentes hallaron en el techo un compartimento secreto diseñado específicamente que contenía 27,5 kilos de cannabis.
Dicho compartimento se extendía a lo largo del techo de la furgoneta, con acceso a través de la parte superior de las puertas traseras. Andrulis fue arrestado al día siguiente y, durante el interrogatorio, negó tener cualquier conocimiento sobre las drogas, afirmando que un individuo al que conocía como ‘Sprite’ le había solicitado que realizara la entrega.
El detenido fue presentado ante el tribunal el 29 de junio, donde reconoció el delito, y fue condenado este miércoles a dos años y dos meses de prisión.
El comandante de la división de la NCA, David Cunningham, indicó que la investigación evidenció que el conductor probablemente había estado implicado en diversas operaciones de contrabando previas y que su declaración carecía de credibilidad.
