NARCOTRÁFICO

El reciente esquema en Colombia fomenta importantes cargamentos en la costa atlántica de Europa.

Redaccion
El reciente esquema en Colombia fomenta importantes cargamentos en la costa atlántica de Europa.
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El reciente esquema en Colombia fomenta importantes cargamentos en la costa atlántica de Europa.

**Título: El nuevo escenario en Colombia estimula grandes alijos en la fachada atlántica de Europa**

En las últimas semanas, las costas de Galicia han recuperado un protagonismo que parecía haber sido desplazado en beneficio de las del sur de España. Las operaciones en Muxía, en A Costa da Morte, con conexiones directas en O Salnés, y posteriormente en A Pobra do Caramiñal, devuelven a la realidad a un área, las Rías Baixas gallegas, que nunca dejó de ser una de las referencias para el tráfico de cocaína a gran escala.

Las fuerzas de seguridad llevaban un tiempo considerable, hasta este verano, sin incautar un gran cargamento de droga en dicha región. La última vez que lo hicieron fue en septiembre de 2025, cuando se confiscó casi cuatro toneladas que habían sido descargadas desde un narcosubmarino en la entrada de la ría de Arousa. Los narcotraficantes han diversificado sus rutas de entrada, utilizando el suroeste de la Península, particularmente la provincia de Huelva, y toda la costa portuguesa, con la desembocadura del Tajo como escenario de operaciones, para introducir parte de sus alijos de droga.

Sin embargo, en el verano de 2026 se ha presentado una circunstancia que, a primera vista, podría parecer alejada del narcotráfico, pero que ya ha comenzado a modificar el panorama en Galicia y en otras partes del mundo. El cambio de gobierno en Colombia, que ha pasado de manos del progresista Gustavo Petro al conservador Abelardo de la Espriella, ha supuesto un giro radical en la estrategia para combatir las redes criminales que producen cocaína en su lugar de origen. En primer lugar, se ha puesto fin al proceso de diálogo iniciado por su antecesor. Y en segundo lugar, aún más significativo, se ha reestablecido un sistema para la erradicación de los cultivos de hoja de coca que había sido suspendido por el gobierno de Petro: la fumigación aérea con glifosato, un producto químico que afecta decisivamente a la planta que produce la droga, pero que, al mismo tiempo y de manera colateral, perjudica todo tipo de cultivos a lo largo del país.

Los datos, derivados de los estudios realizados anualmente por Naciones Unidas, indican un crecimiento sostenido en la producción de hoja de coca y, como consecuencia, de clorhidrato de cocaína en Colombia, todo ello desde que se prohibió este tipo de fumigación. Esto se ha traducido en un aumento de stock por parte del Clan del Golfo, las disidencias de las FARC y el ELN (los tres grupos criminales que dominan las selvas del país), lo que a su vez generó la tormenta de alijos de droga en la que Europa se ha visto inmersa desde hace varios meses.

Este escenario, que, como los lectores de este medio ya saben, ha provocado una caída drástica en los precios de la coca en España, dejándolos en los 12.000 euros por kilo en la actualidad, ha sufrido un vuelco este verano. Los grandes capos, ante lo que se avecina, buscan acumular la mayor cantidad de droga posible en Europa antes de que se produzca la esperada reducción en origen -debido a la mencionada fumigación ya ordenada por de la Espriella-, de modo que puedan seguir controlando el mercado y manteniendo stock en el contexto de inflación que se anticipa. Todo indica que la cocaína volverá a alcanzar precios de 25 o 30.000 euros el kilo a medio plazo, y los narcotraficantes desean estar preparados. Para lograrlo, necesitan enviar droga en este preciso momento, tanto a través de Galicia como de Andalucía y Portugal.

En este contexto, los mercantes y los narcosubmarinos desempeñan un papel destacado. Como nodrizas, se ven respaldados por narcolanchas o por embarcaciones de menor tamaño -legales- que cada día se utilizan con mayor frecuencia para acercar los cargamentos a tierra. Solo hay que recordar el caso del narcosubmarino de A Pobra, así como el reciente alijo en esa misma localidad o muchos otros que se están registrando en Andalucía.

Por otro lado, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que operan en España multiplican esfuerzos con recursos técnicos limitados y sin el apoyo de juzgados especializados, lo que complica enormemente los resultados. No obstante, como se ha observado en las últimas semanas, no faltan operativos exitosos. Otra cuestión es si pueden llegar a las cabezas de las organizaciones o interceptar los semisumergibles antes de que descarguen la droga, algo que, sin un verdadero impulso institucional, parece casi un milagro.

The recent scheme in Colombia promotes significant shipments on the Atlantic coast of Europe.

**Title: The New Scenario in Colombia Stimulates Large Drug Shipments on Europe's Atlantic Front**

In recent weeks, the coasts of Galicia have regained prominence that seemed to have been overshadowed in favor of those in southern Spain. Operations in Muxía, in A Costa da Morte, with direct connections in O Salnés, and subsequently in A Pobra do Caramiñal, bring back to reality an area, the Rías Baixas of Galicia, that has never ceased to be one of the references for large-scale cocaine trafficking.

Security forces had not seized a large drug shipment in that region for a considerable time, until this summer. The last time they did was in September 2025, when nearly four tons were confiscated that had been unloaded from a narco-submarine at the entrance of the Ría de Arousa. Drug traffickers have diversified their entry routes, using the southwest of the Peninsula, particularly the province of Huelva, and the entire Portuguese coast, with the mouth of the Tagus as an operational stage, to introduce part of their drug shipments.

However, in the summer of 2026, a circumstance has arisen that, at first glance, might seem unrelated to drug trafficking, but which has already begun to alter the landscape in Galicia and other parts of the world. The change of government in Colombia, which has shifted from the progressive Gustavo Petro to the conservative Abelardo de la Espriella, has brought about a radical shift in the strategy to combat the criminal networks producing cocaine at its source. Firstly, the dialogue process initiated by his predecessor has been terminated. Secondly, and even more significantly, a system for the eradication of coca leaf crops that had been suspended by Petro's government has been reestablished: aerial spraying with glyphosate, a chemical product that decisively affects the plant that produces the drug, but which, at the same time and collaterally, harms all types of crops throughout the country.

Data derived from studies conducted annually by the United Nations indicate sustained growth in coca leaf production and, consequently, cocaine hydrochloride in Colombia, all since this type of spraying was banned. This has translated into an increase in stock by the Clan del Golfo, the dissidents of the FARC, and the ELN (the three criminal groups dominating the jungles of the country), which in turn generated the storm of drug shipments that Europe has been immersed in for several months.

This scenario, which, as readers of specialized media sources already know, has caused a drastic drop in cocaine prices in Spain, leaving them at 12,000 euros per kilo currently, has taken a turn this summer. The major drug lords, faced with what is coming, are looking to accumulate as much drugs as possible in Europe before the expected reduction at the source occurs—due to the aforementioned spraying already ordered by de la Espriella—so that they can continue to control the market and maintain stock in the anticipated inflation context. Everything indicates that cocaine will return to prices of 25,000 or 30,000 euros per kilo in the medium term, and drug traffickers want to be prepared. To achieve this, they need to send drugs at this precise moment, both through Galicia and Andalusia and Portugal.

In this context, merchant vessels and narco-submarines play a prominent role. As motherships, they are supported by narco-boats or smaller legal vessels that are increasingly used to bring shipments closer to shore. One only needs to recall the case of the narco-submarine in A Pobra, as well as the recent shipment in that same locality or many others being recorded in Andalusia.

On the other hand, the State Security Forces operating in Spain are multiplying efforts with limited technical resources and without the support of specialized courts, which greatly complicates the results. However, as observed in recent weeks, successful operations are not lacking. The question remains whether they can reach the heads of the organizations or intercept the semi-submersibles before they unload the drugs, something that, without a true institutional push, seems almost miraculous.

El reciente esquema en Colombia fomenta importantes cargamentos en la costa atlántica de Europa. | NarcoObservatorio