Título: El pesquero Ana Beatriz transportaba cuatro toneladas de cocaína hacia Europa
Contenido completo: La semana pasada, fuentes judiciales reportaron un significativo golpe a una de las principales organizaciones narcocriminales operativas en América Latina, capaz de enviar grandes volúmenes de cocaína en diversas direcciones, gracias a una acción conjunta de la DEA de Estados Unidos y las autoridades brasileñas. En este contexto, Estados Unidos anunció que se trató de «una interdicción marítima récord», al incautarse 3.748 kilogramos de cocaína «destinados a mercados africanos y europeos».
De este modo, un trabajo colaborativo internacional excepcional logró desmantelar una operación de tráfico de alto riesgo en aguas cercanas a Surinam, aunque ya orientada en su trayecto hacia el este, cruzando el océano Atlántico. El objetivo capturado, el buque pesquero Ana Beatriz, se encontraba en ruta desde Brasil hacia África Occidental, que constituía una parada intermedia antes de su destino final en Europa.
El JIATF-S de Estados Unidos ofreció información crucial que permitió el seguimiento del buque tras detectar una carga sospechosa de narcóticos. La intervención fue llevada a cabo por la Armada de Brasil en colaboración con la Policía Federal brasileña, a través de sus equipos con base en Belém (Pará), aunque también se disponía de datos provenientes de Uruguay, donde se encontrarían, según diversas fuentes, algunos de los propietarios de la mercancía. Las autoridades de Países Bajos y el MAOC-N también participaron en la investigación.
Dentro del pesquero se hallaron más de 100 fardos envueltos de manera segura, claramente visibles en la bodega del buque. Los cuatro miembros de la tripulación fueron detenidos y ahora enfrentan cargos por tráfico internacional de drogas. «Este logro operativo masivo demuestra que las organizaciones ilícitas no tienen refugio cuando la comunidad internacional se une», afirmaron desde Estados Unidos.
Operando en un área de 42 millones de millas cuadradas, el JIATF-S sigue liderando la detección y monitoreo regional para garantizar la seguridad del Hemisferio Occidental. Un ejemplo de esta labor fue el decomiso realizado al este de Madagascar, cerca de la isla de Reunión, donde se interceptó otro velero cargado de cocaína, en su caso con destino a Australia. «Unidos, estamos interrumpiendo las redes de tráfico globales», señalaron los integrantes del equipo investigador conjunto.
