Título: La cooperación internacional detiene a los narcotraficantes en el Pacífico
Contenido reformulado: «De esta manera se manifiesta la colaboración internacional en acción. Un extenso cargamento de estupefacientes fue detenido de manera efectiva gracias a una operación conjunta ejemplar entre JIATF-S, El Salvador, Ecuador, Colombia y la DEA». Así es como Estados Unidos describe el éxito de una de las recientes iniciativas llevadas a cabo de manera conjunta contra las grandes organizaciones delictivas dedicadas a la cocaína en el Pacífico, las cuales están causando importantes pérdidas al crimen organizado.
Constantemente se pueden observar ejemplos de esto en la zona de las Galápagos, en costas cercanas a México, así como en Costa Rica, Panamá y, en este caso específico, en aguas internacionales situadas a la altura de Centroamérica, con la intervención final de la Armada de El Salvador.
Una aeronave de Patrulla Marítima del Comando Sur de Estados Unidos fue la que localizó una embarcación sospechosa, tipo narcolancha, a 226 millas náuticas al oeste de Salinas, en Ecuador, en su trayecto desde Manta hacia México. Esta ruta es utilizada por la mayor parte de los flujos ilícitos en la región.
El JIATF-S de Estados Unidos se coordinó de manera rápida con los socios involucrados. La Armada Ecuatoriana inició una persecución en caliente sobre el agua, mientras que el Comando Sur mantenía una vigilancia constante desde el aire.
Todo esto culminó en la interceptación del barco, a cargo de efectivos de El Salvador. La Armada Nacional de este país apresó la embarcación aproximadamente a 947 millas náuticas al suroeste de Bocana El Cordoncillo, en aguas internacionales, muy lejos de las costas del país.
Como resultado de esta operación, se confiscó el alijo de cocaína que transportaban, que ascendía a un total de 1.340 kilos, y se detuvo a los sospechosos, dos ciudadanos ecuatorianos que intentaban llevar la droga hacia América del Norte.
