Título: Desarticulación de un clan criminal que intentaba sustituir al Estado en barrios de Torrelavega
Contenido completo: Los clanes históricos que controlan amplias áreas del territorio representan un grave problema para la seguridad y la tranquilidad de los demás residentes, ya que intentan imponer sus propias reglas, en ocasiones eludiendo al propio Estado. Esto se observaba en Font de la Pólvora y amplias zonas de Girona, como se informó este martes por medios especializados, y también ocurría en Cantabria, hasta que la Policía logró llevar a cabo una intervención. Estas tácticas recuerdan a las que se observan en Italia con las diferentes facciones mafiosas, y su aparición se ha vuelto cada vez más común en España.
En este contexto, los agentes han desarticulado una organización criminal polidelictiva dedicada al tráfico de drogas, extorsiones, robos, maltrato animal y blanqueo de capitales, entre otras actividades ilícitas, con sede en Torrelavega y otros municipios cercanos. La Policía ha detenido a 33 individuos y ha bloqueado más de un millón de euros en bienes y activos relacionados con la actividad delictiva, incluyendo 118 cuentas bancarias, 27 propiedades y 110 vehículos.
La investigación, que fue coordinada por la Fiscalía y la Autoridad Judicial de Torrelavega, dio comienzo en 2025, tras recibir información sobre la existencia de un grupo criminal en esta ciudad que estaba organizando peleas ilegales de gallos. Desde ese momento, se inició una compleja investigación multidisciplinar que se extendió durante más de un año y medio.
Durante el transcurso de la investigación, los agentes pudieron verificar que la organización no solo se dedicaba a actividades ilícitas vinculadas al maltrato animal, sino que mantenía una intensa actividad criminal en múltiples áreas delictivas que llevaban años afectando de manera grave a la seguridad y a la convivencia ciudadana.
Los miembros del grupo habían dado recientemente un salto cualitativo en su peligrosidad al comenzar a utilizar armas, llegando incluso a protagonizar enfrentamientos que ponían en riesgo la vida de terceras personas.
La investigación permitió demostrar que la organización ejercía un fuerte control e intimidación en determinadas áreas de la ciudad, llegando en ocasiones a amenazar y amedrentar a residentes si no se sometían a sus exigencias. Además, los investigados se aprovechaban de la dependencia generada por las sustancias estupefacientes que ellos mismos distribuían, utilizando a consumidores como autores materiales de diversos delitos contra el patrimonio, obteniendo posteriormente los beneficios económicos derivados de los robos y hurtos perpetrados por encargo.
Con los fondos obtenidos de estas actividades delictivas, la organización habría acumulado un patrimonio superior al millón de euros, a pesar de que algunos de sus miembros carecían de actividad laboral conocida. Parte de los bienes incluso estaban registrados a nombre de menores de edad con el fin de dificultar su localización y embargo.
Una vez se reunieron los indicios necesarios y ante la creciente alarma social provocada por la actividad delictiva del grupo, se llevó a cabo la ejecución de la operación policial en la madrugada del pasado miércoles.
El operativo comenzó a las cinco de la mañana con la realización simultánea de 26 entradas y registros en Torrelavega, Cartes y Barreda, en los que participaron más de 400 efectivos de diversas unidades especializadas de la Policía Nacional, incluidas excavadoras y robots de los GOIT, que ya se habían utilizado recientemente en operaciones antidroga en Galicia.
La magnitud del operativo evidencia el firme compromiso de la Policía Nacional en la lucha contra la criminalidad organizada y contra aquellas organizaciones que intentan establecerse y operar de manera violenta en distintas localidades españolas.
Durante los registros, los agentes incautaron más de 10.000 euros en efectivo, sustancias estupefacientes —entre ellas cocaína y hachís—, armas como una katana, navajas y un bate de béisbol, así como herramientas utilizadas para el maltrato animal, 40 teléfonos móviles y 32 piezas de oro.
También se localizaron 53 gallos de pelea que presentaban diversas lesiones, de los cuales seis estaban fallecidos, descubriendo además que contaban con cintas de correr para fortalecer a los animales.
Paralelamente, gracias a la labor realizada por las unidades especializadas en investigación económica, se procedió al bloqueo de 118 cuentas bancarias pertenecientes a 51 investigados, así como a la prohibición de disposición sobre 110 vehículos y 27 propiedades inmobiliarias. En la actualidad, la operación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones ni más detenciones.
