Título: Cocaína a gran escala oculta tras prendas de vestir de la marca de Kim Kardashian
Contenido completo: Un conductor de camiones ha sido encarcelado por involucrarse en el tráfico de cocaína con un valor superior a 7 millones de libras esterlinas, sustancia que fue hallada oculta en un vehículo que transportaba un envío de ropa interior y otras prendas de la marca Skims, perteneciente a la conocida socialité Kim Kardashian. La modalidad de transporte de cocaína en camiones entre el continente europeo y el Reino Unido es bien conocida por la NCA y los lectores de medios especializados.
En este caso en particular, el ciudadano polaco Jakub Jan Konkel, de 40 años de edad, fue sentenciado este lunes, 18 de mayo, en el Tribunal de la Corona de Chelmsford, a 13 años y seis meses de prisión, tras una investigación llevada a cabo por la mencionada Agencia Nacional contra el Crimen.
El 5 de septiembre de 2025, Konkel fue detenido por agentes de la Guardia Fronteriza en el puerto de Harwich, en Essex, mientras llegaba en un ferry procedente de Hook of Holland, en los Países Bajos.
Su camión de carga pesada, que transportaba 28 palés de ropa Skims, la marca de Kardashian, fue sometido a un escaneo mediante rayos X. La carga era completamente legítima y ni el exportador ni el importador estaban implicados en el contrabando; sin embargo, el camión había sido modificado específicamente y se había construido un compartimento oculto en la estructura de las puertas traseras del remolque.
En el interior se encontraron 90 paquetes, cada uno conteniendo un kilogramo de cocaína, con un valor en el mercado negro que ronda los 7,2 millones de libras esterlinas. El tacógrafo de Konkel revelaba una parada de 16 minutos que no fue informada a la NCA durante el interrogatorio, periodo en el que se considera que se cargaron las drogas en el vehículo.
Konkel, originario de Kartuzy, en el norte de Polonia, inicialmente negó tener conocimiento alguno sobre la existencia de las drogas, pero finalmente se declaró culpable de tráfico de drogas, admitiendo que aceptó llevarlas a cambio de un pago de 4.500 euros. Una suma bastante reducida teniendo en cuenta el riesgo que implicaba y que ahora le acarreará una larga condena en prisión.
