Título: Se busca a los receptores de un importante alijo de sustancias ilegales del CJNG en Australia
Contenido reformulado: La Policía Federal Australiana (AFP) ha solicitado la colaboración de la ciudadanía tras el descubrimiento de aproximadamente 373 kilos de sustancias ilícitas, que incluyen cocaína, metanfetamina y MDMA, escondidas en el interior de un generador diésel de alta potencia en Sydney. Los cárteles mexicanos continúan apostando por ese país como destino para sus operaciones, debido al considerable margen de beneficio que se presenta en esa región. En particular, el modus operandi sugiere una vinculación con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Los agentes de la Fuerza Fronteriza Australiana (ABF) llevaron a cabo una revisión del cargamento a inicios de 2026, tras detectar anomalías internas mediante imágenes de rayos X durante una inspección rutinaria. Posteriormente, los funcionarios de la ABF se comunicaron con la Policía Federal Australiana (AFP). El generador había sido enviado desde México, a través de Malasia, antes de arribar al puerto de Botany.
La Policía Federal Australiana (AFP, por sus siglas en inglés) confiscó las sustancias y actualmente están en marcha investigaciones para identificar a la organización criminal responsable de dicha importación. Por este motivo, el cuerpo policial solicita la colaboración de la ciudadanía.
El superintendente interino de la Policía Federal Australiana (AFP), Stuart Kimbell, indicó que la AFP está pidiendo dicha colaboración a aquellas personas que hayan sido contactadas para ayudar en el almacenamiento de los generadores, así como a individuos con habilidades mecánicas o técnicas que hayan sido consultados sobre la reparación de generadores o la venta de repuestos.
“Las redes criminales que intentan introducir sustancias nocivas en nuestro país no tienen consideración alguna por la devastación que estas drogas provocan en las personas, las familias y las comunidades”, afirmó el superintendente Kimbell.
“Es probable que este variado lote de sustancias ilícitas estuviera destinado a distintos grupos criminales, con la intención de ser vendido en diversas comunidades. A pesar del elaborado intento de ocultar tal cantidad de drogas, los esfuerzos coordinados de las fuerzas del orden aseguraron que estas sustancias nunca llegaran a las calles australianas”.
“A través de nuestra red internacional y nuestras sólidas alianzas, la Policía Federal Australiana (AFP) está comprometida con la identificación y desmantelamiento de las organizaciones criminales implicadas en las importaciones a gran escala”, añadió.
El superintendente de la ABF, Jared Leighton, destacó que este complicado y extenso proceso de ocultamiento y desmantelamiento requirió un alto nivel de conocimientos técnicos por parte de los oficiales de la ABF y la AFP.
“Los oficiales de la ABF (Fuerza Fronteriza Australiana) son extremadamente competentes en la identificación de anomalías en todo tipo de cargamento que ingresa, sin importar cuán sofisticado sea el método de ocultamiento”, declaró el superintendente Leighton.
“Somos conscientes de que las organizaciones criminales dedican gran cantidad de tiempo y recursos a intentar eludir la detección, y esta incautación pone de manifiesto que esos esfuerzos no son suficientes frente a las capacidades coordinadas de las fuerzas del orden. La ABF y sus socios mantienen su compromiso de anticiparse a las nuevas metodologías delictivas y de garantizar la protección de las fronteras y comunidades de Australia”.
