Título: Transporte de cocaína en Tetra Bricks y extintores entre Bélgica y Alemania
Contenido reformulado: Durante los controles de tráfico realizados en la autopista A-44, en Alemania, los agentes de aduanas de Bielefeld lograron incautar cerca de ocho kilogramos de cocaína, cuyo valor en el mercado negro se estima en un mínimo de 400.000 euros. Hasta ese momento, la situación parecía rutinaria, dado que en esa área se producen descubrimientos de esta índole de manera regular. Lo sorprendente fue la forma en que se ocultaba la droga: en lugares insólitos.
Los agentes de aduanas de la Unidad de Control de Tráfico de Anröchte, situada en el oeste del país, fueron quienes interceptaron un automóvil con matrícula belga en la estación de servicio para camiones de Geseke, donde procedieron a realizar una inspección aduanera. En el interior del vehículo se encontraban dos individuos: la conductora, de 25 años, y el pasajero, de 56 años.
La conductora manifestó su nacionalidad belga y explicó que tenía la intención de visitar a su familia en Baja Sajonia durante un periodo aproximado de dos días. El pasajero, por su parte, optó por no hacer declaraciones. "Con la amplia experiencia que poseen en el área de aduanas, los agentes deberían tener motivos suficientes para examinar este vehículo con mayor detenimiento en una fase posterior", comentó Ralf Wagenfeld, portavoz de la oficina principal de aduanas de Bielefeld.
En el maletero del coche, además de una maleta que contenía ropa de hombre, un abrigo y una bolsa de herramientas, se encontraron también una bolsa de la compra de color amarillo y otra de color rojo.
En la bolsa amarilla se hallaron dos envases Tetra Brick que, en teoría, deberían contener té helado. No obstante, al inspeccionar el embalaje, se detectaron irregularidades iniciales. Al abrir la parte inferior de uno de los envases, se descubrieron tres paquetes envueltos en cinta adhesiva negra.
Al abrir uno de esos paquetes, se encontró una sustancia en polvo de color blanco. La segunda caja también albergaba tres paquetes con polvo blanco. Un análisis realizado in situ utilizando un detector de sustancias corroboró las sospechas de que se trataba de cocaína.
Por otro lado, en la bolsa roja se encontraron dos extintores. Tras someterlos a una inspección, surgieron sospechas de que habían sido manipulados. Con la colaboración de los bomberos de Lippstadt, se procedió a abrir ambos extintores, descubriendo otros 13 paquetes de cocaína.
Los estupefacientes fueron incautados y los dos sospechosos fueron detenidos de manera provisional. Se han iniciado procedimientos penales en su contra por una supuesta violación de la Ley de Estupefacientes. En la actualidad, se encuentran en prisión preventiva después de haber sido puestos a disposición judicial por orden de la fiscalía de Paderborn. La investigación está siendo conducida por la Oficina de Investigación de Aduanas de Essen, en nombre de la Fiscalía de Paderborn.
