Título: Desmantelada una de las principales organizaciones de ‘petaqueo’ en Huelva
Recientemente, se han dado a conocer operativos de la Guardia Civil que han atacado la logística del narcotráfico en diversos lugares del sur de España; una persecución que culminó en una piscifactoría de Murcia es un claro ejemplo de estas acciones. En esta ocasión, ha sido la Policía Nacional, en colaboración con Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, la que ha asestado un importante golpe a la infraestructura del crimen, enfocándose en la provincia de Huelva.
De este modo, los agentes de la Policía Nacional, en una operación coordinada con funcionarios del Servicio de Vigilancia Aduanera, han logrado desmantelar una de las redes más activas dedicadas a proporcionar la logística esencial para las embarcaciones semirrígidas de alta velocidad que se encargan de transportar droga desde Marruecos hasta las costas españolas.
A través de los dispositivos de vigilancia implementados sobre este objetivo, los investigadores observaron a tres individuos que intentaban salir de la nave a bordo de una furgoneta de gran capacidad. Tras la inspección realizada por los agentes, se constató que el vehículo transportaba 100 garrafas de combustible. Como resultado, estas tres personas fueron detenidas por un delito contra la seguridad colectiva.
Durante el registro de la nave, se intervinieron un total de 300 garrafas adicionales, así como diversos víveres, incluyendo alimentos, ropa y agua, los cuales estaban preparados para ser trasladados a las narcolanchas. Para ello, la organización contaba con dos embarcaciones panelables de ocho metros de eslora.
Posteriormente, en una segunda fase de la operación, llevada a cabo el 13 de mayo, se identificó otro punto logístico en la localidad de Gibraleón, también en Huelva. En esta ocasión, se trataba de una finca rústica que estaba siendo utilizada como un almacén de grandes cantidades de petacas de combustible. Desde este lugar, la red transportaba el combustible hacia alguna zona costera donde se suministraba gasolina a las narcolanchas encargadas de transportar la droga.
A través de un control continuo del lugar, se observó la salida de una furgoneta acompañada de varios vehículos que realizaban labores de contravigilancia, conocidos en el argot policial como lanzadera. Los investigadores, tras interceptar la furgoneta, revisaron su contenido y confirmaron que en su interior había 75 garrafas de combustible. El conductor del vehículo fue detenido por un delito contra la seguridad colectiva.
Posteriormente, los agentes se dirigieron a la finca, donde, tras realizar un exhaustivo registro, encontraron un total de 325 garrafas más ocultas en una cuadra de caballos. Juntas a las 75 garrafas de la furgoneta, se contabilizaban un total de 400 garrafas con 10.000 litros de combustible.
En el total de la operación, se han intervenido 800 garrafas que contenían 20.000 litros de combustible, con un valor aproximado de 160.000 euros. Además, se han confiscado dos embarcaciones y dos furgonetas de carga. Cuatro personas han sido detenidas y una más ha sido objeto de investigación.
