Título: Modo de operación de una extensa red colombiana dedicada a los narcosubmarinos
En el año 2023, Colombia confiscó más de 20 semisumergibles cargados de cocaína en diversas direcciones, siendo la mayoría de ellos en el Pacífico y con destino a Centroamérica, y, posiblemente, teniendo como destino final México y Estados Unidos. También se registraron envíos hacia España, destacando el caso histórico del Poseidón en la ría de Arousa; sin embargo, en Europa no se cuenta con la tecnología adecuada para su detección.
Siguiendo las pistas de dichas incautaciones, la Justicia de Estados Unidos recibió esta semana a una organización criminal de origen colombiano que se encuentra detrás de una parte significativa de esos envíos. No se trata de los pilotos, quienes son contratados para cada travesía, sino de los organizadores del entramado delictivo.
De este modo, en la tarde de este viernes, en un tribunal federal de Brooklyn, Elkin Armando Alomia Quiñones, Luis Alberto Arboleda Escobar, Diego Luis Obregón Aguirre, Edwin Obregón Castro, Juan Matías Obregón Castro, Rodrigo Obregón Saavedra y Narjel Paredes, todos ellos ciudadanos colombianos, comparecieron ante el juez magistrado estadounidense James R. Cho, acusados de infringir la Ley Marítima de Control de Drogas y de conspiración para la distribución internacional de cocaína. Los siete acusados fueron extraditados este jueves al Distrito Este de Nueva York desde Colombia, donde habían sido detenidos previamente en marzo de 2025.
Frank A. Tarentino III, Jefe Asociado de Operaciones de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) para la Región Noreste, Joseph Nocella, Jr., Fiscal Federal del Distrito Este de Nueva York, y Michael Alfonso, Agente Especial Interino a Cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional en Nueva York (HSI Nueva York), hicieron públicos los detalles de las extradiciones.
“La extradición de estas siete personas resalta la labor global de la DEA para identificar y perseguir a quienes son responsables del tráfico de narcóticos ilícitos con destino a Estados Unidos”, declaró Tarentino. “¡Utilizar sumergibles en un intento calculado de eludir a las fuerzas del orden no los hace invisibles! Ya sea que intenten ocultarse bajo el agua o en la superficie, la DEA, junto con nuestros socios nacionales e internacionales, perseguirá y desmantelará incansablemente a las organizaciones de narcotráfico que amenazan a nuestras comunidades y provocan la muerte de estadounidenses”, añadió.
“De acuerdo con las acusaciones, son integrantes de una organización colombiana transnacional de narcotráfico marítimo que buscaba traficar clandestinamente toneladas de cocaína en embarcaciones semisumergibles hacia México, para su posterior distribución en Estados Unidos”, afirmó el fiscal federal Nocella.
“Con estas detenciones y extradiciones, el esquema de contrabando de los acusados ha sido desmantelado, y su comparecencia ante un tribunal estadounidense evidencia la firme determinación del gobierno, mediante la Operación Recuperar Estados Unidos y el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional, de erradicar los cárteles y las organizaciones criminales transnacionales y proteger a nuestras comunidades de estos delincuentes”.
Nocella celebró la labor de investigación del Grupo de Trabajo de la DEA de Nueva York, la DEA de Bogotá y el Grupo de Investigaciones de Cárteles del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional de HSI Nueva York. Asimismo, agradeció al Cuerpo Técnico de Investigación de Colombia, la Marina de Colombia, la DEA de Puerto Rico, la DEA de Madrid, HSI de Bogotá y la Fiscalía de los Estados Unidos para el Distrito de Puerto Rico por su valiosa colaboración. La Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia y la Oficina del Agregado Judicial de la División Penal en Bogotá brindaron asistencia significativa en este caso.
“En la actualidad, siete presuntos narcotraficantes enfrentan cargos en Estados Unidos tras años de tráfico impune de cocaína. La presencia internacional de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) nos permite rastrear a los delincuentes hasta su origen y, gracias a nuestras alianzas, llevarlos ante la justicia”, sostuvo Alfonso, agente especial interino a cargo de HSI en Nueva York. “Estas drogas han causado un daño incalculable a millones de familias en todo el país. HSI trabaja diariamente junto con nuestros socios de las fuerzas del orden para desmantelar organizaciones de narcotráfico y detener el flujo de drogas peligrosas hacia nuestras comunidades”.
Según la acusación formal y los documentos judiciales, los acusados formaban parte de una organización internacional de narcotráfico que conspiró para traficar más de cinco toneladas de cocaína en embarcaciones semisumergibles autopropulsadas, que se asemejan a submarinos, lanzadas desde la costa del Pacífico colombiano hacia áreas controladas por el Cártel de Sinaloa en México.
La organización narcotraficante ejecutaba una compleja operación de distribución marítima de drogas, controlando cada fase del proceso. En primer lugar, los integrantes de la conspiración lograban financiamiento de inversionistas para cubrir los costos de cargamentos de varias toneladas de cocaína y la fabricación de las embarcaciones semisumergibles. Posteriormente, construían embarcaciones semisumergibles capaces de transportar miles de kilogramos de cocaína.
La organización también se encargaba de contratar tripulantes para cargar las embarcaciones semisumergibles con cocaína y transportarla hacia México. Asimismo, realizaban labores de contravigilancia en alta mar, posicionando estratégicamente buques pesqueros en las rutas de las embarcaciones semisumergibles. Estos buques de contravigilancia tenían como objetivo detectar buques militares y policiales que pudieran interceptar las embarcaciones semisumergibles.
El 27 de junio de 2023, la Armada colombiana confiscó aproximadamente 2.312 kilogramos de cocaína de una embarcación semisumergible perteneciente a una organización narcotraficante, cerca de la costa del Pacífico colombiano, la cual, según una carta de coordenadas encontrada a bordo, se dirigía hacia México.
El 7 de octubre de 2023, la Armada colombiana incautó aproximadamente 3.300 kilogramos de cocaína de otra embarcación semisumergible vinculada a una organización narcotraficante, también cerca de la costa del Pacífico colombiano y que tenía el mismo destino, México.
