Título: La Mafia Turca intercambia armas por marihuana con los narcos españoles
Contenido completo: La semana pasada, fuentes judiciales informaron sobre el operativo llevado a cabo por los Mossos d’Esquadra, en colaboración con la Policía Nacional y autoridades de diversas naciones europeas, contra una poderosa facción de la Mafia Turca que se dedica al tráfico de drogas y armas. Ahora se ha revelado que su principal modus operandi se basaba en el intercambio, entregando pistolas y fusiles a narcotraficantes de la Unión Europea y, especialmente, de España, a cambio de significativas cantidades de marihuana.
En este contexto, agentes de la Policía Nacional, en una operación coordinada con los Mossos d’Esquadra y bajo la supervisión de Europol, han logrado desmantelar la organización criminal de origen turco dedicada al tráfico de drogas y armas. Tal como se comunicó anteriormente, se han detenido a 21 individuos, de los cuales 18 fueron arrestados en España -14 en Cataluña y 4 en Andalucía- y tres en Sofía (Bulgaria), entre los cuales se cuenta un objetivo de alto valor de Europol, considerado el principal líder de esta red criminal. Asimismo, hay seis personas bajo investigación en Salónica (Grecia).
Se sospecha que el principal implicado, un ciudadano turco con permiso de residencia en Grecia, coordinaba la obtención y el traslado de armas de fuego hacia España, mientras supervisaba la adquisición y posterior distribución de drogas hacia países como Grecia y Bulgaria.
La investigación tuvo su inicio en marzo de 2025, cuando los Mossos d’Esquadra españoles detectaron la introducción ilegal de armas de fuego provenientes de Turquía y su distribución a organizaciones criminales en Cataluña, en un contexto marcado por un creciente aumento de la violencia armada.
Esto llevó a la identificación de una organización criminal especializada en la importación, almacenamiento y distribución de armas de fuego.
Los investigadores descubrieron una red de suministro bien estructurada: las armas se adquirían en los Balcanes Occidentales y Turquía, se ocultaban en vehículos y camiones con compartimentos secretos y se transportaban a la Unión Europea. Una vez en territorio europeo, las armas circulaban dentro de redes criminales y se utilizaban como moneda de cambio en transacciones de drogas.
Este flujo constante de armas incrementó notablemente el poder de fuego de los grupos del crimen organizado, contribuyendo a la violencia en toda Europa.
La red traficaba con lo que se conoce como armas 'Frankenstein': armas de fuego híbridas que combinan componentes originales con piezas metálicas fabricadas de manera artesanal. Estas armas, de bajo coste pero completamente funcionales, son particularmente difíciles de rastrear, lo que facilita su distribución ilícita en toda Europa.
Simultáneamente, la red estaba profundamente involucrada en el tráfico de cannabis a gran escala.
Los investigadores descubrieron que el grupo había establecido una infraestructura para obtener cantidades significativas de marihuana en Cataluña y exportarla por tierra y mar a través de Europa hacia Turquía y Grecia, donde su valor incrementaba de manera considerable.
Se estima que la organización era capaz de trasladar hasta 1,5 toneladas de marihuana mensualmente. Durante el transcurso de la investigación, se incautó más de media tonelada de marihuana, además de armas de fuego y municiones.
Paralelamente, la Policía Nacional comenzó sus propias investigaciones, que se entrelazaron con las de los Mossos, en octubre del año pasado, cuando tuvo conocimiento de la existencia de un grupo criminal integrado por ciudadanos españoles y turcos, asentados en Andalucía y Cataluña, que se dedicaban al tráfico de drogas, principalmente marihuana, así como al tráfico ilícito de armas de guerra y armas cortas que introducían en España.
Las indagaciones del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) permitieron esclarecer que la actividad de esta estructura criminal se fundamentaba en la acumulación y transporte de grandes cantidades de cogollos de marihuana, previamente adquiridos en localidades de Andalucía a cambio de armas de fuego que, según las investigaciones de los agentes, provenían de los Balcanes Occidentales y de Turquía.
La investigación reveló cómo las armas eran adquiridas en los Balcanes Occidentales y Turquía, y posteriormente transportadas a la Unión Europea en vehículos y camiones con compartimentos ocultos. Una vez en Europa, estas armas circulaban en entornos criminales y se utilizaban como medio de intercambio en operaciones de tráfico de drogas. Paralelamente, la red también estaba implicada en el tráfico de cannabis a gran escala.
Durante los registros domiciliarios realizados en España, se intervinieron siete pistolas semiautomáticas, un arma de guerra, silenciadores y supresores de sonido, así como 587 kilos de marihuana y 76 kilos de hachís. La investigación sigue en curso y no se descartan nuevas detenciones.
