**Título: Marset mantiene esperanzas: Estados Unidos le ofrece menos de 20 años de prisión**
Sebastián Enrique Marset Cabrera, de 34 años, presunto narcotraficante de cocaína originario de Uruguay, compareció este lunes por primera vez ante un tribunal federal en Virginia (Estados Unidos) acusado de su supuesta implicación en una conspiración para el lavado de dinero.
Marset, quien fue detenido en su refugio en Bolivia el pasado viernes, fue incluido en la lista de fugitivos más buscados de la DEA en mayo de 2025. Documentos judiciales sostienen que él es el líder de una organización de narcotráfico de gran envergadura que distribuía miles de kilogramos de cocaína, llegando a enviar hasta diez toneladas en un solo cargamento, en su mayoría desde Sudamérica hacia Europa. La acusación indica que la organización de narcotráfico de Marset transportaba cocaína a través de Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil, Bélgica, los Países Bajos, Portugal y otros países.
Marset es acusado de utilizar instituciones financieras en Estados Unidos para blanquear millones de dólares derivados del narcotráfico. Su socio cercano, Federico Ezequiel Santoro Vassallo, apodado "Capitán", era un experto en el blanqueo de dinero transnacional con sede en Paraguay, que colaboraba con organizaciones de narcotráfico y facilitaba el movimiento de millones de dólares provenientes de actividades ilícitas desde varios países europeos hacia Sudamérica y otros destinos. Santoro fue arrestado en 2023.
Santoro y sus cómplices se encargaban de la recolección de las ganancias del narcotráfico y utilizaban mensajeros para entregar clandestinamente grandes cantidades de dinero ilícito, generalmente en euros.
Los cómplices de Santoro se especializaban en introducir el capital ilícito en el sistema bancario global. Posteriormente, él coordinaba el movimiento de estos fondos a nivel internacional, típicamente mediante transferencias bancarias. Santoro solía instruir que los fondos fueran entregados en dólares estadounidenses, con un banco corresponsal en Estados Unidos facilitando la transacción.
Se alega que Santoro y Marset amenazaron a terceros con violencia con el fin de proteger sus operaciones de narcotráfico y lavado de dinero.
En enero de 2021, Marset supuestamente tenía derecho a recibir más de 17 millones de euros provenientes de un único envío de cocaína. Santoro organizó la recolección y el blanqueo de al menos 5 millones de euros de esos fondos, la mayoría de los cuales se blanquearon a través del sistema bancario estadounidense.
Santoro se declaró culpable el 21 de mayo de 2025 y fue sentenciado el 23 de julio de 2025 a 15 años de prisión.
En caso de ser hallado culpable, Marset podría enfrentar una pena de hasta 20 años de prisión. Un juez del tribunal de distrito federal será el responsable de determinar la sentencia, considerando las Directrices de Sentencia de Estados Unidos y otros factores legales pertinentes. Los fiscales adjuntos de Estados Unidos, Anthony T. Aminoff y Catherine Rosenberg, están llevando a cabo el caso.
La pena parece reducida a la luz de los delitos que se le imputan, aunque el narcotráfico en sí mismo no puede ser juzgado en Estados Unidos, al igual que lo sucedido en relación con el homicidio del fiscal Marcelo Pecci, hechos que se le atribuyen en diferentes países.
