Título: ‘Techo de Paja’, Pablo Escobar, El Chapo Guzmán, Tony Montana y Sebastián Marset
Contenido completo: El entorno de Urubó, una zona residencial de alta gama en Santa Cruz de la Sierra, era el refugio de Sebastián Marset, uno de los supuestos jefes del narcotráfico internacional que fue arrestado en las últimas horas durante un operativo conjunto realizado por la DEA y la Policía de Bolivia. En uno de los garajes que fueron objeto de registro, se descubrió un hallazgo curioso: un gran mural que, junto a una amplia mesa de juegos, representaba a varios de los más importantes íconos del narcotráfico a lo largo de la historia: El Chapo Guzmán, Pablo Escobar, Roberto Suárez Gómez, conocido como Techo de Paja, Tony Montana (el personaje ficticio interpretado por Al Pacino en la película Scarface), y el mencionado Marset.
Este descubrimiento no favorece la estrategia de defensa del uruguayo, ya que él mismo se asocia con los grandes referentes del narcotráfico a nivel global y a través del tiempo. De los mencionados, Escobar, Guzmán y Montana son figuras de sobra conocidas. Techo de Paja es menos renombrado, aunque se le considera el principal líder del tráfico de drogas en Bolivia durante el siglo XX, y es en este país donde ha estado refugiado durante un tiempo.
«Este individuo intentó asesinarme en el ejercicio de mi cargo como presidente de la república, era muy cercano a personas de la fiscalía de alto nivel que facilitaron que su nombre fuera borrado de los expedientes del asesinato del fiscal paraguayo Pecci en Cartagena, Colombia. El fiscal Pecci fue asesinado en su luna de miel y ante su esposa embarazada, como si la venganza reviviera». Estas son las declaraciones de Gustavo Petro, presidente de Colombia, quien afirma que la anterior Fiscalía llevó a cabo prácticas corruptas para eliminar el rastro del narcotraficante en las investigaciones.
«Sebastián Marset es integrante de la junta del narcotráfico en Dubái y sus socios son los grandes capos de la cocaína en Europa y Oriente Medio, además de ser propietarios de minas de esmeraldas en Colombia», añadió Petro.
El mandatario también se lamentó de que «en Colombia no fue capturado, a pesar de mi orden, yo dije que era él, Sebastián Marset, quien estaba pagando por el asesinato del presidente de Colombia debido a su lucha contra los narcotraficantes, pero sí lo hicieron las autoridades bolivianas. Sebastián Marset es un narcotraficante uruguayo, probablemente el responsable del asesinato del fiscal Pecci en Cartagena, él es quien influye en la fiscalía general de Colombia junto a sus socios colombianos, formando parte de la gran junta del narcotráfico que residía en Dubái».
Cumplió una condena en una prisión de Estados Unidos y, según Petro, «utilizó la fiscalía de Barbosa a su favor y escribió páginas oscuras que se suman a la larga historia de connivencia entre fiscales y mafias en Colombia, historia marcada por héroes y heroínas de la fiscalía que han sido asesinados por las mafias, incluso con la bendición desde las altas esferas».
El presidente reitera que «anhelaba una fiscalía independiente de la política, una fiscalía justa, pero me equivoqué y ante el pueblo de Colombia lo confieso, siguen realizando transacciones de justicia a cambio de votos, el cartel de la toga continúa operando como nunca antes».
En otro orden de cosas, Petro asegura que Sebastián Marset blanqueaba sus dólares provenientes de la cocaína «a través de una iglesia evangélica y sus movimientos financieros se encubrían con transferencias religiosas», añadiendo que «lograba llenar conciertos de artistas de Medellín en Miami. Al artista se le pagaba por un año todos los conciertos y él les dejaba la gestión de la boletería. Los recintos se llenaban de personas que entraban gratis, pero en las cuentas figuraban como compradores de entradas».
Por otro lado, en una conferencia de prensa, el ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo Huerta, comunicó que un operativo policial llevado a cabo en la madrugada de este viernes resultó en la detención del narcotraficante uruguayo tras varias semanas de investigación realizada por unidades especializadas de la Policía Boliviana en colaboración directa con la DEA.
«El proceso de investigación para la captura de Marset ha sido un trabajo que ha durado semanas (…) recolectando elementos probatorios, indicios, conversaciones, señales y actividades que este individuo estaba realizando», afirmó.
Para llevar a cabo la labor policial, se movilizaron efectivos especializados desde La Paz, Oruro y Cochabamba, quienes actuaron con total discreción para evitar filtraciones. La intervención se realizó en dos inmuebles: uno que albergaba al equipo de seguridad del narcotraficante y otro donde residía Marset.
«La operación se llevó a cabo con gran profesionalismo, con mucha precisión, y sobre todo destacando la valentía de los policías que participaron en esta acción. Ha sido muy breve, muy rápida, y gracias a Dios, sin víctimas ni heridos», subrayó Oviedo.
Durante el operativo se confiscaron dispositivos electrónicos y armamento de alto calibre. «Hemos encontrado una gran cantidad de armamento, más sofisticado que el que posee la Policía Nacional y las propias Fuerzas Armadas de la Nación», detalló.
Asimismo, indicó que tras su arresto, Marset fue trasladado al aeropuerto de Viru Viru y expulsado del país en coordinación con autoridades internacionales. «Se le ha expulsado de forma inmediata (…) porque nuestro sistema penitenciario es muy vulnerable», explicó el ministro.
Finalmente, Oviedo denunció que el narcotraficante empleaba Bolivia como base de operaciones debido a la impunidad que ofrecían administraciones gubernamentales anteriores. «La base de Marset era Bolivia. ¿Por qué? Porque aquí encontraba impunidad, ¿Por qué? Porque aquí contaba con la protección del gobierno anterior», sentenció.
