Título: Cocaína y hachís a gran escala entre Barcelona y Roma: el negocio de la Camorra
Contenido completo: La semana pasada, fuentes judiciales informaron sobre un extenso operativo policial llevado a cabo en colaboración entre los Mossos d’Esquadra y las autoridades italianas, que resultó en la detención de diez personas, la mayoría de ellas pertenecientes a un clan familiar de La Florida, en Barcelona. Recientemente se ha revelado que esta redada formaba parte de una investigación internacional más amplia que llevó a la desarticulación de una organización con vínculos en la Camorra de Nápoles, la cual recibía grandes volúmenes de droga, especialmente cocaína, desde España.
De este modo, la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d’Esquadra ha logrado desmantelar una organización criminal internacional que se dedicaba fundamentalmente al tráfico de drogas a gran escala, realizando envíos periódicos de sustancias ocultas entre mercancía legal desde Cataluña hacia Italia.
La investigación se inició el 7 de febrero de 2025 en Cornellà, tras una actuación de la Guardia Urbana de la localidad, que detectó una presunta transacción de sustancias estupefacientes en un polígono, entre un camionero y el conductor de un automóvil. Como resultado de las verificaciones realizadas, se intervino el vehículo en el que se transportaban tres mochilas que contenían 70 kilos de cocaína.
A partir de estos acontecimientos, la DIC asumió una investigación compleja que permitió confirmar la presencia de una organización criminal en la ciudad de Barcelona, desde donde se adquirían las sustancias estupefacientes, se organizaban los transportes y se coordinaba toda la operativa necesaria para trasladar y ocultar la droga, ya fuera mediante camiones o a través de rutas marítimas utilizando ferrys que partían del puerto de la ciudad condal.
Las primeras acciones llevadas a cabo por los investigadores permitieron identificar, de manera preliminar, a cuatro individuos implicados en la transacción fallida de febrero de 2025, que dio origen a la investigación de la DIC, dada la magnitud de los hechos.
El supuesto líder de la organización criminal, estrechamente vinculado a la mafia napolitana, junto a su pareja, poseía una vivienda de lujo en el barrio de Diagonal Mar de Barcelona, desde donde coordinaba la operativa para gestionar los transportes de la droga hacia Italia. El carácter itinerante del principal investigado, quien viajaba frecuentemente fuera del territorio nacional, complicó el avance de las investigaciones policiales.
Esta persona se encargaba de establecer contacto y reunirse con los presuntos proveedores de las sustancias estupefacientes, y una vez acordada la entrega, hacía que algún otro miembro de la red viajara desde Nápoles, pocos días y/o horas antes, para que recibiera la mercancía ilegal en un punto previamente establecido.
Cuando las cantidades de droga a transportar eran significativas, las transacciones se realizaban en una nave de Montcada i Reixac, donde se ocultaban entre la carga legal, que a menudo incluía fruta y pollos. En cambio, si se trataba de cantidades menores, los encuentros se llevaban a cabo en zonas industriales de Cornellà y Zona Franca, en plena vía pública, donde las bolsas con la droga eran traspasadas directamente a las cabinas de los camiones, todo en cuestión de segundos.
A partir de ese momento, los camiones, tras recibir la droga, iniciaban el transporte hacia Italia, ya fuera por carretera o esperando la salida de los ferrys desde el puerto de Barcelona, teniendo como destino final el puerto de Civitavecchia.
Durante el transcurso de la investigación, además de la intervención inicial de 70 kg de droga, se llevaron a cabo otras dos intervenciones que resultaron en la incautación de grandes cantidades de estupefacientes. El 1 de agosto, en Borrassà (Alt Empordà), se intervinieron 180 kilos de cocaína, 200 kilos de hachís y 10 kilos de marihuana en el interior de un camión que transportaba fruta con destino a Italia. El conductor del vehículo fue detenido.
Posteriormente, el 8 de septiembre, en Riudellots de la Selva (Selva Interior), en otro camión que esta vez transportaba pollos hacia Italia, se localizaron e intervinieron 49 kilos de cocaína y 307 kilos de hachís. En este caso, el camionero también fue arrestado.
Desde el inicio de la investigación y hasta su culminación, los investigadores han relacionado la estructura criminal con una quincena de transportes terrestres de este tipo.
El núcleo principal de la organización estaba compuesto por individuos originarios de Nápoles, quienes en diversas ocasiones se habían reunido en Barcelona con miembros de la Camorra italiana. Estas conexiones, junto con el hecho de que durante la investigación se utilizaran algunos inmuebles y locales de Barcelona vinculados a operaciones anteriores con integrantes de esta organización criminal mafiosa, permitieron inferir una posible colaboración o pertenencia a la misma por parte de algunos de los investigados.
El pasado martes, 3 de marzo, aproximadamente 150 efectivos del Cuerpo de Mossos d’Esquadra participaron en la fase de explotación de esta investigación, para llevar a cabo las respectivas órdenes judiciales de entrada y registro en tres inmuebles de Barcelona y en seis de L'Hospitalet de Llobregat, así como para proceder a la detención de las personas localizables.
Como resultado de este operativo, se intervinieron más de dos kilos de cocaína y otras cantidades menores de metanfetamina, marihuana y hachís. También se confiscaron más de 140 mil euros en efectivo, dispositivos de telefonía, un vehículo de alta gama y una motocicleta. Se detuvo a diez personas que el pasado 5 de marzo fueron puestas a disposición judicial ante el Tribunal de Instancia de Cornellà.
A todos los detenidos se les imputa un delito contra la salud pública así como pertenencia a la organización criminal.
