NARCOTRÁFICO

La confiscación de dos teléfonos en Suecia revela una empresa internacional vinculada al narcotráfico.

Redaccion
La confiscación de dos teléfonos en Suecia revela una empresa internacional vinculada al narcotráfico.
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La confiscación de dos teléfonos en Suecia revela una empresa internacional vinculada al narcotráfico.

Título: Dos teléfonos móviles incautados en Suecia revelan una multinacional del narcotráfico

Contenido completo: La confiscación de dos dispositivos móviles en una pequeña localidad de Suecia ha puesto al descubierto una sólida estructura criminal que se extiende por Europa, Asia y Australia. El 4 de marzo, se llevaron a cabo acciones coordinadas en España, Suecia y Tailandia, dirigidas a atacar nodos clave de esta red, fundamentándose en la actividad operativa previa en Australia. Los objetivos de los narcotraficantes eran maximizar sus beneficios en el país oceánico, donde la droga alcanza el mayor valor en el mundo.

El análisis forense de los teléfonos reveló no solo un único grupo de delincuencia organizada, sino múltiples redes interconectadas que participaban en el narcotráfico y el blanqueo de capitales a gran escala. Estas redes estaban unidas a través de una serie de empresas y otras estructuras organizativas.

La mayoría de los objetivos clave identificados no eran conocidos por las fuerzas del orden. La verdadera magnitud y estructura del ecosistema criminal solo se hizo evidente cuando los investigadores analizaron la información contenida en los dispositivos.

La investigación, liderada por las autoridades suecas en colaboración con la Guardia Civil española y conocida como Operación Candy, ilustra cómo los delincuentes con raíces locales son capaces de operar a nivel global y cómo la evidencia digital puede revelar un sistema oculto en su totalidad.

La Guardia Civil ha arrestado en España a cuatro individuos pertenecientes a la organización criminal, la cual operaba a nivel internacional y estaba dedicada al blanqueo de capitales derivados del narcotráfico.

La indagación en España comenzó en abril del año pasado, cuando la Guardia Civil, a través de su Unidad Central Operativa (UCO), recibió información de las autoridades suecas sobre la presencia en el país de una persona vinculada a la red criminal, responsable de organizar el blanqueo de capitales provenientes del tráfico de drogas, llevado a cabo a gran escala a nivel internacional.

Las autoridades suecas, como resultado de las labores de investigación realizadas en otra operación, encontraron comunicaciones encriptadas que indicaban la existencia, en el año 2023, de una organización criminal internacional que habría establecido una ruta para el transporte de sustancias estupefacientes entre Suecia y Australia, utilizando vías marítimas.

En febrero del año pasado, las aduanas alemanas intervinieron 1.200 kilogramos de metanfetamina y otras drogas que se encontraban en dos contenedores en el puerto de Hamburgo, cuyo destino era Australia.

Las autoridades suecas concentraron sus esfuerzos en identificar a los integrantes de la organización criminal responsables de ese transporte, logrando identificar rápidamente a uno de ellos, específicamente al encargado de organizar el blanqueo de capitales procedente del narcotráfico.

Este individuo actuaba como facilitador financiero de una importante organización criminal dedicada al tráfico de sustancias estupefacientes que, a través de testaferros, controlaba diversas empresas en Suecia y en otros países, las cuales eran utilizadas para blanquear los beneficios adquiridos del tráfico de drogas.

Durante la investigación se pudo verificar que esta persona no operaba en solitario, sino que colaboraba a nivel internacional con otras personas, realizando los pagos mediante transferencias de criptomonedas.

Gracias a la colaboración policial internacional y al intercambio de información operativa con las autoridades suecas, se logró localizar el paradero exacto de todos los miembros de la organización que se encontraban en España, específicamente en las provincias de Barcelona y Mallorca.

La creación de un grupo de trabajo conjunto entre todas las autoridades policiales involucradas, coordinadas por Europol, ha sido fundamental para desmantelar este entramado delictivo internacional, con la detención de un total de 15 personas (cuatro en España, seis en Suecia, dos en Australia y tres en Tailandia), entre los que se encontraban varios objetivos policiales de alto valor (HVT, por sus siglas en inglés).

Las fuerzas del orden alemanas retiraron las sustancias ilícitas antes de permitir el envío del cargamento a Australia. Cuando los contenedores llegaron al puerto de Melbourne en abril de 2025, las autoridades introdujeron una sustancia inerte en el cargamento y lo liberaron para su entrega bajo vigilancia policial.

El envío fue entregado a un almacén en las tierras altas centrales de Victoria antes de ser trasladado a una fábrica en Sunshine, un suburbio de Melbourne. Dos hombres, de 32 y 52 años, se encuentran actualmente ante los tribunales australianos, acusados de su participación en el supuesto intento de importación.

Andy Kraag, jefe del Centro Europeo de Delincuencia Grave y Organizada de Europol, realizó un análisis significativo de la investigación. «Este caso ilustra cómo se presenta el crimen organizado en la actualidad. Comenzó con algo pequeño: dos teléfonos móviles confiscados a un traficante en un pequeño pueblo sueco. Pero lo que los investigadores descubrieron en su interior no era una historia local. Se trataba de una organización criminal global que transportaba toneladas de drogas a través de continentes, ocultando sus ganancias tras capas de empresas y coordinándose mediante comunicaciones cifradas y mercados online. Durante más de dos años, los investigadores siguieron el rastro, convirtiendo fragmentos de inteligencia en acciones internacionales coordinadas. Esta operación envía un mensaje claro: los delincuentes pueden pensar que pueden esconderse tras la tecnología, las fronteras o complejas estructuras financieras. Se equivocan».

The confiscation of two phones in Sweden reveals an international company linked to drug trafficking.

Title: Two mobile phones seized in Sweden reveal a multinational drug trafficking organization

Full content: The confiscation of two mobile devices in a small town in Sweden has uncovered a solid criminal structure that extends across Europe, Asia, and Australia. On March 4, coordinated actions were carried out in Spain, Sweden, and Thailand, aimed at targeting key nodes of this network, based on prior operational activity in Australia. The drug traffickers' objectives were to maximize their profits in the oceanic country, where the drug reaches the highest value in the world.

The forensic analysis of the phones revealed not only a single organized crime group but multiple interconnected networks involved in drug trafficking and large-scale money laundering. These networks were linked through a series of companies and other organizational structures.

Most of the key targets identified were unknown to law enforcement. The true magnitude and structure of the criminal ecosystem only became evident when investigators analyzed the information contained in the devices.

The investigation, led by Swedish authorities in collaboration with the Spanish Civil Guard and known as Operation Candy, illustrates how criminals with local roots are capable of operating globally and how digital evidence can reveal a hidden system in its entirety.

The Civil Guard has arrested four individuals in Spain belonging to the criminal organization, which operated internationally and was dedicated to laundering money derived from drug trafficking.

The inquiry in Spain began in April of last year when the Civil Guard, through its Central Operational Unit (UCO), received information from Swedish authorities about the presence in the country of a person linked to the criminal network, responsible for organizing the laundering of capital from drug trafficking carried out on a large scale internationally.

Swedish authorities, as a result of investigative work conducted in another operation, found encrypted communications indicating the existence, in 2023, of an international criminal organization that had established a route for transporting narcotic substances between Sweden and Australia, using maritime routes.

In February of last year, German customs seized 1,200 kilograms of methamphetamine and other drugs found in two containers at the port of Hamburg, destined for Australia.

Swedish authorities focused their efforts on identifying the members of the criminal organization responsible for that transport, quickly identifying one of them, specifically the person in charge of organizing the laundering of money from drug trafficking.

This individual acted as a financial facilitator for a major criminal organization dedicated to drug trafficking that, through front men, controlled various companies in Sweden and other countries, which were used to launder the profits obtained from drug trafficking.

During the investigation, it was verified that this person did not operate alone but collaborated internationally with others, making payments through cryptocurrency transfers.

Thanks to international police collaboration and the exchange of operational information with Swedish authorities, the exact whereabouts of all members of the organization in Spain were located, specifically in the provinces of Barcelona and Mallorca.

The establishment of a joint task force among all the police authorities involved, coordinated by Europol, has been crucial in dismantling this international criminal network, resulting in the arrest of a total of 15 people (four in Spain, six in Sweden, two in Australia, and three in Thailand), among whom were several high-value police targets (HVT).

German law enforcement removed the illicit substances before allowing the shipment to be sent to Australia. When the containers arrived at the port of Melbourne in April 2025, authorities introduced an inert substance into the cargo and released it for delivery under police surveillance.

The shipment was delivered to a warehouse in the central highlands of Victoria before being moved to a factory in Sunshine, a suburb of Melbourne. Two men, aged 32 and 52, are currently before Australian courts, accused of their involvement in the alleged importation attempt.

Andy Kraag, head of Europol's European Serious and Organized Crime Centre, conducted a significant analysis of the investigation. "This case illustrates how organized crime presents itself today. It started with something small: two mobile phones confiscated from a trafficker in a small Swedish town. But what investigators discovered inside was not a local story. It was a global criminal organization transporting tons of drugs across continents, hiding their profits behind layers of companies and coordinating through encrypted communications and online markets. For over two years, investigators followed the trail, turning fragments of intelligence into coordinated international actions. This operation sends a clear message: criminals may think they can hide behind technology, borders, or complex financial structures. They are mistaken."

La confiscación de dos teléfonos en Suecia revela una empresa internacional vinculada al narcotráfico. | NarcoObservatorio