Título: España entrega a Black Jack, uno de los narcos invisibles más poderosos del mundo
Contenido completo: Pablo Felipe Prada Moriones, conocido como Black Jack, dirigía una de las organizaciones narcocriminales más grandes del mundo. Esta afirmación fue realizada por la Guardia Civil española tras su captura a mediados de 2025 en una lujosa mansión ubicada en la isla de Ibiza. Se le responsabiliza de la gestión de 120.000 kilos de cocaína al año que llegaban a puertos europeos, así como del posterior lavado de los beneficios obtenidos.
Black Jack había regresado a Colombia, su país natal, donde las autoridades que lo reclamaban en extradición ya lo tienen bajo su custodia. La Fiscalía señala que se le considera el "articulador de una red de lavado de activos vinculada al Clan del Golfo", razón por la cual ha sido entregado por España a Colombia, en respuesta a un requerimiento presentado por la Fiscalía General de la Nación. Al llegar al aeropuerto El Dorado de Bogotá, fue detenido por unidades de la Policía y de Migraciones del país sudamericano.
La Fiscalía General de la Nación, a través de la Dirección Especializada contra el Lavado de Activos, le atribuye el blanqueo de más de 182.000 millones de pesos (alrededor de 41 millones de euros) provenientes del envío de toneladas de cocaína a Europa. En este contexto, se le imputarán los delitos de concierto para delinquir agravado con fines de lavado de activos, enriquecimiento ilícito de particulares y lavado de activos relacionado con el narcotráfico.
Los llamados narcos invisibles, entre los cuales se encuentra el recientemente extraditado, se caracterizan por evitar cualquier tipo de exposición pública y operar tras estructuras empresariales que parecen legales. No aparecen en investigaciones convencionales ni participan de forma directa en la logística, utilizando intermediarios y testaferros para no ser detectados. Su perfil bajo y su capacidad de movilidad internacional les han permitido permanecer años sin ser identificados por las autoridades.
Se estima que esta red era responsable del transporte anual de aproximadamente 120 toneladas de cocaína a Europa desde Colombia, utilizando los principales puertos de Holanda, Bélgica y España. Asimismo, habían forjado alianzas estratégicas con organizaciones criminales locales en Panamá, Ecuador, Costa Rica y República Dominicana, utilizando estos países como plataformas de tránsito para ofrecer envíos personalizados a sus clientes europeos.
Los líderes principales de la organización llevaban a cabo sus actividades entre Dubái, España y Colombia, y habían establecido diversas empresas en territorio español con el propósito de consolidar y potenciar sus operaciones logísticas y financieras desde el país ibérico. La desencriptación de Sky-ECC resultó fundamental para sustentar las investigaciones contra esta red criminal.
