Título: El tráfico de drogas que parte de las costas brasileñas hacia Europa
Contenido reformulado: El estupefaciente que alcanza Europa realiza un extenso trayecto que comienza en los laboratorios ubicados en la densa selva de Colombia, Perú y Bolivia, hasta los centros de diversión del Viejo Continente. Las primeras etapas del traslado hacia los puntos de salida marítimos se llevan a cabo mediante diversos tipos de transporte. Uno de los más rápidos y frecuentemente empleados es el avión, especialmente para cruzar Brasil desde Bolivia y acercar la droga al océano Atlántico, desde donde se envía a través de pesqueros, buques mercantes, contenedores o narcosubmarinos.
Un claro ejemplo de esta dinámica fue la operación llevada a cabo por la policía militar del estado de Maranhão durante el pasado fin de semana, que resultó en la incautación, en la noche del sábado, de una aeronave que transportaba más de 500 kilos de cocaína.
En la región de Tocantins se realizó previamente una acción policial de características similares, de la cual informaron medios especializados hace pocos días, que se desarrolló bajo un modus operandi comparable.
El pequeño avión, que portaba la matrícula PT-KRE, despegó de Bolivia, según indican fuentes de la investigación brasileña, transportando aproximadamente 515 kilos de cocaína y tenía como destino São Luis, que es un punto de partida habitual para numerosos grandes envíos que terminan en Europa.
Debido a las intensas lluvias que azotaban la región, el piloto se vio forzado a realizar un aterrizaje de emergencia en el mencionado lugar. La Policía Militar llevó a cabo un despliegue inmediato en su búsqueda y, al llegar a un lugar específico de la localidad de Jatobá, los agentes lograron localizar la aeronave y la sustancia estupefaciente.
Los dos ocupantes del avión, ambos de nacionalidad boliviana y detenidos en el acto, revelaron que habían partido de Bolivia, concretamente de la ciudad de Trinidad, en el estado de Beni, y que su intención inicial era aterrizar en el área de Pineiro, en la Bahía de Maranhense.
Posteriormente, la droga se transportaría hacia São Luis. Sin embargo, debido a las adversas condiciones meteorológicas y la escasa visibilidad, el piloto tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia, ya que el nivel de combustible del avión había caído por debajo del umbral de seguridad necesario para continuar el vuelo.
La sede de la Policía Federal de Brasil, situada en la localidad de Imperatriz, al sur de Maranhão, recibió a los detenidos junto con la droga para proseguir con las investigaciones, que podrían ayudar a identificar a las personas que estaban a cargo de cargar esa sustancia con destino a Europa.
