Título: Análisis del Cártel Jalisco Nueva Generación de Nemesio Oseguera Cervantes
Contenido reformulado: El domingo, 22 de febrero, parecía una mañana ordinaria en Guadalajara (Jalisco, México). La calma reinaba en la ciudad. En las calles, se llevaba a cabo el medio maratón internacional, con la participación de más de 23.000 atletas. Sin embargo, al concluir la carrera, la situación comenzó a transformarse de manera repentina.
De repente, los turistas que disfrutaban de las célebres tortas ahogadas de la ciudad en los puestos callejeros empezaron a recibir llamadas de familiares que les alertaban sobre un gran operativo militar en la zona de Tapalpa, situada a más de 100 kilómetros al sur de Guadalajara. Era conocido que Nemesio Oseguera Cervantes, apodado el Mencho, el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, residía en esa área durante ciertos períodos del año.
Quienes estaban bien informados sobre quien hasta ese momento era el narcotraficante más relevante del mundo sabían que durante los carnavales de Autlán de Navarro (Jalisco) se le podía observar asistiendo a los jaripeos en la plaza de toros, donde realizaba obsequios a los jinetes y a los cantantes que contrataba para el entretenimiento de los asistentes. Las noticias que circulaban esa mañana de domingo en Jalisco indicaban que el Mencho había sido capturado.
Las llamadas y mensajes de WhatsApp entre familiares y amigos eran comprensibles, ya que el domingo había un gran número de visitantes en Guadalajara y por la tarde muchos de ellos planeaban regresar a sus hogares por carretera. Cualquier respuesta violenta por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación ante la detención de un alto mando podría impactar a miles de personas.
En la zona metropolitana de la capital de Jalisco residen más de 4 millones de habitantes. Para ponerlo en perspectiva, esta cifra supera a la de Barcelona. Esto ilustra el posible caos que podría resultar de un cierre simultáneo de negocios y de cientos de personas buscando refugio en sus hogares o en otros lugares seguros. Este estado general de ansiedad fue creciendo, ya que pocas horas después de los acontecimientos, se confirmaba la noticia de que había sido abatido en un rancho de Tapalpa por el ejército mexicano, Nemesio Oseguera Cervantes, el Mencho.
Desde que se divulgó la noticia en Guadalajara, los conductores no respetaron las señales de tráfico debido al temor de convertirse en testigos de enfrentamientos urbanos entre los sicarios del CJNG y la Guardia Nacional o el ejército. Y este miedo no era infundado. En plataformas como Facebook e Instagram, los sicarios del Cártel compartieron mensajes simples instando a la población civil a permanecer en sus hogares. La ciudadanía de Jalisco, Guanajuato y Michoacán temía eventos similares al famoso 'culiacanazo', cuando el Cártel de Sinaloa tomó el control de Culiacán hasta que Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín 'Chapo' Guzmán, fue liberado tras ser capturado por las fuerzas armadas mexicanas.
El CJNG bloqueó más de 250 carreteras en todo México el domingo. Los problemas no se limitaron a Jalisco; también se registraron en Michoacán, Guanajuato y Guerrero. Miles de miembros del Cártel actuaron simultáneamente, todo ello bajo la coordinación de sus líderes regionales, quienes les indicaban qué negocios debían ser incendiados y qué vías debían ser cerradas. Cientos de establecimientos resultaron afectados. Esta demostración de poder tenía como objetivo mostrar a la opinión pública y a los políticos de México que, aunque el Mencho ya no esté con vida, su legado perdurará.
El Mencho fue el líder indiscutible del Cártel Jalisco Nueva Generación, la organización criminal más poderosa del mundo. Se trata de una empresa delictiva capaz de tener presencia en países como China, Australia, Estados Unidos, Turquía, Rusia y España, logrando ser el Cártel más temido en todo México, lo cual es significativo. En los últimos 15 años, la tendencia de las organizaciones criminales más poderosas en México fue la fragmentación a lo largo del tiempo. Sin embargo, el CJNG, bajo la dirección del Mencho, logró lo contrario: expandirse y asimilar a quienes alguna vez fueron sus enemigos.
De esta forma, fueron incorporando aliados de diversas regiones y lograron construir una red de alianzas entre diferentes organizaciones criminales, todas con un objetivo común. En la actualidad, controlan territorios en Jalisco, Guanajuato, partes de Michoacán, Colima, Veracruz, Baja California, Guerrero, Chiapas y Quintana Roo.
La base de su financiamiento, que asciende a decenas de miles de millones de dólares, proviene de diversos tipos de droga, que incluyen cocaína, marihuana, fentanilo, metanfetamina, así como del contrabando de combustible, que en sus inicios fue lo que les permitió obtener dinero de manera rápida. Paralelamente, mantienen un esquema de extorsión severo contra el sector empresarial, involucrándose también en la trata de mujeres y en el tráfico de personas hacia Estados Unidos.
Además de estos delitos, miles de personas son secuestradas por el Cártel y se convierten en peones de esta multimillonaria empresa criminal. El CJNG está compuesto por decenas de miles de individuos, lo que explica la existencia de campos de entrenamiento para sicarios y la creación de un sistema para eliminar a quienes consideran que no cumplirán con sus objetivos.
El CJNG actúa como una máquina de exterminio en su territorio. No obstante, en países como España, han optado por mantener un perfil bajo y no se les ha atribuido hasta el momento ningún acto violento de relevancia mediática, aunque ya han establecido laboratorios de drogas en varios puntos del territorio español.
Esta estrategia en la Península Ibérica demuestra su capacidad de adaptación. Una de sus células operó en España durante cinco años hasta ser desarticulada el otoño pasado. Los envíos de cocaína del Cártel Jalisco Nueva Generación se comercializan en España, donde han encontrado la manera de operar sin ser detectados. Nadie podría imaginar que el Cártel Jalisco Nueva Generación actúa en el territorio español, pero lo hacen desde hace más de ocho años.
Las nuevas rutas de tráfico de drogas establecidas por el Cártel Jalisco también incluyen el uso de narcosubmarinos cargados de cocaína, que son descargados con narcolanchas que anteriormente solo transportaban hachís y que ahora llegan hasta La Algaba, en Sevilla. Asimismo, son responsables de enviar estas embarcaciones a lugares como Sierra Leona, un logro logístico que solo está al alcance de unos pocos grupos criminales. Recientemente se ha constatado su presencia en lugares como Kenia.
En este mes de marzo que acaba de comenzar, se definirá el futuro del Cártel Jalisco Nueva Generación, y España será un escenario crucial en las negociaciones sobre quién asumirá el liderazgo de esta organización criminal transatlántica. En este contexto, el CJNG ha establecido contactos con figuras como el zar de la droga de la Camorra, Raffaele Imperiale, así como con otros capos europeos del narcotráfico, con quienes mantienen líneas directas para coordinar grandes envíos de drogas.
Por lo tanto, desde regiones como Tierra Caliente, en Michoacán, se observa con atención a los narcotraficantes españoles con los que continuarán colaborando, personajes que incluso son exaltados en narcocorridos interpretados por cantantes mexicanos de renombre, muchos de los cuales fueron contratados para actuaciones privadas en los ranchos del Mencho. Ahora esos cantantes seguirán interpretando para el CJNG, aunque ya no será para el Señor de los Gallos, sino quizás para algún capo que actualmente se encuentra huyendo de Dubái.
