Título: Así se introduce el hachís en Europa: Marruecos, España e Italia
Contenido reformulado: El pasado 10 de octubre, Narcodiario informó sobre la fase de explotación de una extensa investigación policial que se ha llevado a cabo de manera conjunta por la Guardia di Finanza de Milán y los Mossos d’Esquadra, a través de su Dirección de Investigación Criminal (DIC), la cual se enfocaba en una importante ruta de envíos de hachís que partía desde diversos puntos de España hacia el Norte de Italia. En la actualidad, los agentes han comunicado que han logrado desmantelar una organización con bases en Marruecos, en diferentes lugares de la Península Ibérica y en el país transalpino, dedicada a llevar a cabo grandes operaciones delictivas. Una vez más, Barcelona se ha revelado como un punto absolutamente crucial.
De este modo, los Mossos d’Esquadra de la DIC, en colaboración con la Guardia di Finanza italiana, han conseguido desmantelar una organización criminal de carácter internacional que se dedicaba al tráfico de hachís.
Las indagaciones realizadas por ambos cuerpos policiales han permitido la identificación de dos redes delictivas distintas pero interconectadas. En primer lugar, se ha detectado un primer entramado con una estructura establecida en Catalunya, cuyo objetivo era importar hachís proveniente de Marruecos y habilitar centros logísticos para su almacenamiento. En segundo lugar, se ha identificado un segundo grupo que recibía la droga en Catalunya y organizaba su transporte hacia el Norte de Italia, donde posteriormente era distribuida.
Durante el transcurso de la investigación, la DIC ha mantenido una colaboración constante con la Guardia di Finanza de Milán, intercambiando información operativa que ha permitido determinar los movimientos de ambas facciones y sus roles específicos dentro de la cadena delictiva.
El día del operativo, las fuerzas de la policía italiana se trasladaron a Marbella (Málaga) para participar en varias entradas y registros en un dispositivo conjunto con la DIC, además de contar con la colaboración de la Policía Nacional. Simultáneamente, los Mossos d’Esquadra también se desplazaron a la localidad aragonesa de Taüst (Zaragoza) para llevar a cabo dos entradas y registros, en este caso con el apoyo de la Guardia Civil.
El operativo, que se llevó a cabo de manera simultánea en los distintos territorios, contempló un total de 14 entradas y registros. En Catalunya, las localidades afectadas se concentraron principalmente en el área metropolitana, con entradas y registros en Badalona, Sant Adrià de Besòs, Tiana, Mataró, Calella, Montcada i Reixac y Llorenç del Penedès. El dispositivo concluyó con la incautación de más de 40 kilos de hachís, dos vehículos de alta gama, dos armas de fuego (una real y otra simulada) y más de 60.000 euros en efectivo.
La coordinación policial entre ambos países ha sido fundamental para poder identificar a los responsables de cada fase del tráfico, desde la importación del hachís hasta su transporte internacional, y para llevar a cabo una actuación simultánea que ha permitido desarticular completamente la estructura criminal.
En el marco de la investigación, se ha detectado un entramado delictivo de carácter transnacional establecido en Catalunya, presuntamente dedicado al tráfico de sustancias estupefacientes por vía terrestre hacia Italia y otros países europeos. Esta organización habría gestionado envíos de hachís y marihuana provenientes de Marruecos, destinados al mercado europeo.
La red estaría compuesta principalmente por dos facciones diferenciadas pero totalmente coordinadas. La primera se encarga de enviar la droga desde Marruecos hasta territorio español y de prepararla para su posterior distribución. La segunda es responsable de organizar la exportación del producto hacia varios países, con especial énfasis en el Norte de Italia.
Este tipo de organizaciones no operan bajo una estructura piramidal rígida, sino que funcionan como una red con múltiples grupos interconectados, cada uno con un grado de autonomía, pero con dependencia funcional entre sí. Esto les permite garantizar un flujo constante de droga desde el punto de origen hasta el mercado final y mantener la actividad a pesar de que alguno de los grupos falle.
La investigación ha logrado identificar los diversos niveles de la cadena delictiva. En Catalunya, un primer grupo principal se encargaba de la recepción y primera distribución, mientras que grupos secundarios actuaban como proveedores alternativos en caso de que los principales no pudieran asegurar el suministro de la droga.
Finalmente, estructuras compradoras localizadas tanto en España como en Italia adquirirían la droga para su distribución en los mercados finales. Este modelo en red, que es flexible y adaptable, permitía que diferentes células asuman funciones de inmediato si algún nodo se desactivaba, asegurando así la continuidad de la actividad delictiva.
La investigación ha culminado con 17 detenidos, todos ellos miembros de las distintas células que formaban parte de un entramado criminal altamente especializado. Las actuaciones policiales, iniciadas en 2024 en el contexto del Equipo Conjunto de Investigación, permitieron la incautación total de más de 500 kilos de hachís y 10 kilos de marihuana, con un valor de mercado estimado de casi tres millones de euros.
Además, las pesquisas realizadas a lo largo de la investigación sugieren que la organización podría haber transportado más de 400 kilos adicionales de hachís que no pudieron ser incautados, lo que evidencia la capacidad operativa, la dimensión transnacional y el alto nivel de sofisticación logística del grupo criminal.
Estas intervenciones, junto con las detenciones realizadas, han permitido desarticular todas las fases operativas de la red: desde la logística de entrada de la droga en Catalunya hasta su distribución en el centro de Europa.
La investigación y el dispositivo policial han propinado un golpe decisivo a una organización criminal que operaba con un alto grado de sofisticación y que había establecido una infraestructura transnacional con capacidad para mover grandes cantidades de droga entre continentes.
La colaboración entre los Mossos d’Esquadra de la DIC y la Guardia de Finanza de Milán, en el marco del Equipo Conjunto de Investigación, junto con la constitución de un equipo conjunto judicial integrado por el Juzgado de Instrucción número 4 de Badalona y la Fiscalía Antimafia de Milán, ha sido un elemento determinante para lograr un resultado de esta magnitud.
La operación refuerza la importancia de la cooperación policial y judicial internacional en la lucha contra el crimen organizado y consolida los mecanismos de investigación conjunta como herramienta esencial para afrontar estructuras delictivas globales altamente adaptativas.
