Título: Ciudadanos lituanos ‘residentes en Marbella’ enviaban cocaína y hachís en camiones a Europa del Este
Contenido completo: Casi al mismo tiempo que los Mossos d’Esquadra y la Guardia di Finanza llevaban a cabo una operación contra las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de hachís en Barcelona, con destino a países como Italia, la Policía Nacional, en colaboración con Europol, desmantelaba otra significativa red delictiva, en este caso, encabezada por ciudadanos de origen lituano que, establecidos en la Costa del Sol, enviaban diversas clases de drogas, incluyendo tanto hachís como cocaína, hacia diferentes naciones de Europa.
De esta manera, los agentes han logrado desarticular una organización criminal especializada en el almacenaje y el transporte de grandes volúmenes de estupefacientes desde el sur de España hacia naciones del este de Europa. La operación se llevó a cabo en dos fases; en la primera fase se evitó el traslado de casi dos toneladas de hachís y se arrestó a tres individuos, mientras que en la segunda fase se intervinieron 55 kilos de cocaína—tanto en Francia como en España—y se detuvo a cuatro personas, entre las cuales se encontraba el principal cabecilla de la estructura delictiva.
La investigación dio inicio en abril de 2025, momento en el cual los agentes tuvieron conocimiento de la existencia de una red criminal compuesta por individuos de origen lituano, supuestamente dedicada al almacenamiento y transporte de grandes cantidades de estupefacientes. El modus operandi de esta organización consistía en ocultar la droga dentro de mercancías legales que, posteriormente, eran transportadas en camiones desde España hacia diversos países de Europa del Este.
Las primeras indagaciones revelaron que los sospechosos llevaban un estilo de vida extremadamente elevado, residían en viviendas de lujo y conducían vehículos de alta gama, todo ello sin llevar a cabo ninguna actividad laboral. Además, se constató que mantenían reuniones diarias con terceros, relacionados con el mundo del narcotráfico, adoptando siempre rigurosas medidas de seguridad.
Asimismo, conforme avanzaba la investigación, los agentes comprobaron que los miembros de la organización mantenían contacto con un ciudadano español—residente en Granada—quien aparentemente disponía de parte de la logística necesaria para el transporte de la droga desde España hacia países del este de Europa.
A finales de junio del año pasado, los agentes localizaron a uno de los miembros de la organización en el interior de un recinto ubicado en Alhendín, Granada, donde, supuestamente, se estaba preparando el transporte de una gran cantidad de sustancia estupefaciente que se escondería en palés de ladrillos. Además, como resultado de las gestiones policiales realizadas, verificaron que los investigados manipulaban numerosos palés de ladrillos con el objetivo de ocultar la droga que se encontraba en el interior de varios contenedores marítimos.
Tras observar que varios camiones accedían al lugar y ante la dificultad de controlar todos ellos, los agentes llevaron a cabo un dispositivo policial que permitió evitar el transporte de la sustancia estupefaciente. La rápida intervención policial concluyó con la incautación de 1.837 kilos de hachís y la detención de tres personas.
A finales de septiembre del año anterior, tras un periodo de inactividad de la organización criminal, los agentes comenzaron a notar movimientos de sus miembros que indicaban la posible preparación de un nuevo transporte de estupefacientes. En este sentido, confirmaron que los principales investigados se pusieron en contacto con un conductor de camión de tipo góndola que se encontraba en Marbella, depositando allí uno de los vehículos objeto de la investigación.
Esto suscitó las sospechas de los agentes sobre la posible existencia de un compartimento oculto (caleta) en dicho vehículo, destinado a ocultar droga, que sería transportada por el camión mencionado, aparentemente dedicado al traslado de vehículos desde España hacia diferentes países de la Unión Europea.
Tras detectar que el camión había iniciado su trayectoria, los agentes comunicaron el desplazamiento a las autoridades francesas que, el 4 de octubre pasado, inspeccionaron el vehículo transportado, confirmando que contenía droga oculta. A raíz de esta inspección, localizaron la caleta en la parte trasera del mismo, constatando que contenía un total de 20 paquetes de cocaína, que arrojaron un peso de 22 kilos de sustancia estupefaciente. Por otro lado, el conductor del camión fue arrestado.
Como consecuencia de estos acontecimientos, los agentes realizaron registros en los domicilios de los principales investigados con el doble propósito de proceder a su arresto y evitar la posible destrucción de pruebas que evidenciaran su implicación en los hechos.
Como resultado de los registros llevados a cabo, se detuvo a tres personas—quienes han ingresado en prisión provisional—entre las que se encuentra el líder de la organización criminal, en cuyo vehículo se intervinieron otros 29 paquetes de cocaína que presentaban el mismo sello identificativo que los confiscados en Francia.
Agentes de la Policía Nacional Española han ejecutado esta operación, alineada con la Estrategia de Seguridad de la Unión Europea en el contexto de la red Enfast. Dicha estrategia se centra en cuatro puntos fundamentales: establecer un entorno de seguridad preparado para el futuro, combatir las amenazas emergentes, proteger a los ciudadanos europeos del terrorismo y la delincuencia organizada, y construir un sólido ecosistema de seguridad europeo.
