Título: Impresionante confiscación de cocaína de la misma organización en La Guajira y Adelaida
Contenido reformulado: Cerca de quinientos kilogramos de cocaína, identificados con los logotipos de una misma organización criminal, fueron hallados casi simultáneamente en una embarcación en La Guajira, en aguas del mar Caribe, y ocultos detrás del monitor de un autobús de lujo que había llegado recientemente a Outer Harbour, en las proximidades de la localidad australiana de Adelaida. Ambas incautaciones presentan el emblema de la marca Bentley en negro sobre blanco, lo que, junto a la coincidencia temporal, indica que ambos cargamentos pertenecen a un mismo grupo delictivo con capacidad operativa a nivel global. Se trata de una de las grandes organizaciones.
En primer lugar, abordaremos lo sucedido en Australia. En dicho país, la Policía Federal Australiana (AFP) ha confiscado más de 28 kilos de cocaína, que fueron encontrados con los mencionados logotipos ocultos dentro de un autobús de lujo en la parte sur del país, tras la intervención de agentes de la Fuerza Fronteriza Australiana (ABF), quienes habían interceptado un barco amarrado en Outer Harbour.
Una búsqueda forense realizada por los agentes de la ABF, que incorporó el uso de videoscopios y el apoyo de perros detectores, permitió localizar varios paquetes de un kilogramo de una sustancia en polvo blanco que estaban escondidos detrás de un televisor dentro de un autobús de lujo. La capacidad olfativa de los canes, junto con el uso de las cámaras, fue crucial para la identificación de los paquetes.
Las pruebas preliminares confirmaron que la sustancia era cocaína, con un peso estimado de 28 kilos. Posteriormente, los agentes de la ABF informaron sobre el hallazgo a la AFP, que confiscó la droga ilegal e inició las respectivas investigaciones.
Este volumen de cocaína, de haber llegado al mercado australiano, tendría un valor aproximado en la calle de unos nueve millones de dólares, con un potencial para realizar hasta 140.000 transacciones en el mercado negro.
Lo sorprendente del caso es que casi de forma paralela, en una operación marítima llevada a cabo a 70 millas náuticas al norte de Riohacha, en el Caribe, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y las unidades de la Armada de Colombia lograron incautar una embarcación rápida que transportaba 14 sacos con sustancias ilícitas. Esta carga coincide en su propiedad con la que fue intervenida en Australia.
La interceptación se llevó a cabo gracias a información de inteligencia naval que logró establecer que la embarcación había zarpado desde el departamento de La Guajira y tenía como destino Centroamérica. Una vez se tuvo conocimiento del posible delito, se desplegó una operación conjunta en la que Unidades de Reacción Rápida de la Estación de Guardacostas de Santa Marta fueron guiadas por un avión del Comando Aéreo de Combate.
La rápida intervención permitió la captura de la embarcación, que era tripulada por dos individuos de nacionalidad venezolana. Debido a las complicadas condiciones meteorológicas y marítimas, las dos personas y la posible sustancia ilícita fueron transbordadas hacia una unidad naval que las llevó hasta Riohacha para realizar los actos urgentes.
Al llegar a Riohacha, las autoridades judiciales determinaron que los 14 sacos contenían un total de 413 kilogramos de clorhidrato de cocaína.
La noticia subraya que los flujos del narcotráfico en la actualidad operan a nivel global y que las mafias poseen la capacidad necesaria para distribuir partidas de un mismo cargamento en diferentes puntos simultáneamente, aprovechándose de las organizaciones especializadas en su transporte que están establecidas en los diversos enclaves del mundo.
