Título: Dos entidades gallegas son expertas en narcosubmarinos
Contenido completo: El narcosubmarino se ha convertido, en la actualidad, en el medio de transporte más destacado para las grandes cantidades de cocaína que ingresan por vía marítima a Europa a través del Noroeste de España. Así lo han manifestado Emilio Rodríguez, líder del Greco Galicia, y Antonio Duarte, máximo responsable de la Udyco Central, durante una entrevista doble que concluye el especial por el vigésimo aniversario de la unidad antidroga con sede en Pontevedra.
«El Greco Galicia es crucial. El trabajo realizado por ellos, junto con la experiencia de las Udyco de Vigo, A Coruña, Vilagarcía, Ribeira y Pontevedra, ha transmitido un mensaje claro a las organizaciones criminales: no podrán ocultarse, iremos tras ellos». Antonio Duarte, quien fue fundador de Greco Galicia y se desempeñó como su jefe desde 2006, año de su establecimiento, hasta 2018, recuerda su llegada a Pontevedra. «Eliminamos a los intocables. Todos sentían temor, y eso ha servido como un ejemplo a nivel internacional. Anteriormente, Galicia era considerada una región con escaso control y, con la llegada del Greco, las organizaciones delictivas deben esforzarse mucho para superar a los agentes que operan allí».
Duarte, actual director de la Udyco Central (la principal unidad antidroga de la Policía Nacional), señala que las dificultades que enfrentan sus agentes son «la geografía y las complejas vías de comunicación, sumadas al hermetismo de la población. Frente a esto, el Greco siempre ha contado con juventud, dedicación total y acceso a numerosas fuentes de información que había que explorar. También hemos contado con la colaboración internacional, cuyas agencias han puesto su atención y oído en Galicia. Nosotros hemos sido el vínculo entre la central y las diferentes unidades periféricas e internacionales».
En lo que respecta a la situación actual, el líder policial destaca que «las organizaciones son ahora más fragmentadas, grupos de servicio que operan para grandes estructuras. Los avances tecnológicos han sido determinantes para complicar el trabajo policial. La mayoría de los grupos que actualmente operan ya han sido capturados anteriormente y aprenden a conocer cómo actúa la Policía. Aún así, seguimos localizándolos y deteniéndolos».
Respecto a la llegada de extranjeros en los últimos años, subraya que «son traficantes internacionales que han identificado en los puertos y en las costas, así como en la orografía de Galicia, una oportunidad para el tráfico de cocaína».
Una de las características que distingue a Galicia es que «siguen dominando, y tienen un gran poder, grupos locales que llevan años dedicándose al tráfico, que ingresan en prisión pero que luego regresan, y esta fuerte presencia impide que otros grupos externos a Galicia se integren fácilmente. Existen dos o tres organizaciones muy poderosas, una o dos de ellas especializadas en la recolección de droga mediante semisumergibles y mercantes, y otra en embarcaciones pesqueras, que están operando intensamente y controlando el narcotráfico gallego en la actualidad».
Al ser cuestionado sobre las complicaciones para despojar a los narcotraficantes de sus bienes, Duarte resalta que «en la Udyco Central siempre iniciamos investigaciones patrimoniales, y la UDEF ha establecido una sección específica para ello. Desde la Comisaría General se apuesta por la lucha contra el patrimonio de los narcos y el blanqueo, pero es cierto que es un trabajo muy lento y arduo, que implica el análisis de gran cantidad de documentación y enfrenta dificultades en el ámbito judicial. Es un asunto pendiente de resolver. Debemos seguir comprometidos en la lucha contra el crimen organizado y el blanqueo, lo cual es fundamental».
La otra gran figura del Greco Galicia, actual responsable de la Sección, es Emilio Rodríguez Ramos. Su actividad es intensa. Por ejemplo, este sábado estuvo en Portugal presentando la última gran operación de su unidad (ver página siguiente). Rodríguez explica que «Galicia sigue siendo una importante vía de entrada de cocaína a Europa. No estamos en la lista de los grandes puertos, pero la logística de las organizaciones gallegas, nuestras costas y nuestra geografía favorecen su actuación. El Greco actúa como un dique de contención. La cocaína continúa ingresando, pero el esfuerzo de esta unidad ha impedido que se convierta en una situación generalizada, como sucede en otros lugares de Europa».
Sobre la situación actual, señala que «los flujos están aumentando en toda Europa. Los puertos son seguros y en ellos estamos interviniendo cargamentos de cocaína, pero existe una avalancha de producción en origen y de consumo aquí. Los medios de transporte que emplean tienen mayor capacidad, como mercantes, pesqueros y, por supuesto, semisumergibles».
En lo que respecta a los retos, Emilio indica que «nos enfrentamos a las grandes organizaciones de narcotransporte. De la misma manera que sucedía en 2006 con David Pérez Lago, se está llevando a cabo en 2025 con la organización de Pablo Lindner. Cargamentos en la playa. Ahora son narcosubmarinos, pero la dinámica permanece inalterada. No modifican sus medios de transporte. Cambian las comunicaciones, las modalidades de pago y la estructura de las organizaciones, que son más profesionales, más militarizadas, y controladas desde el exterior. Sin embargo, introducen las mismas grandes partidas de siempre».
Rodríguez concluye que «las organizaciones que se definían en 2006 continúan plenamente vigentes. No son muchas, son empresas de servicio con lanchas y astilleros, embarcaciones que pueden estar en cualquier puerto, pero que tienen la capacidad de introducir cocaína en tierra, como observamos en septiembre».
Duarte señala que los semisumergibles representan «un sistema muy seguro para ellos, porque todavía hay escasos medios en el mar para su detección e interceptación. La Inteligencia que se genera es difícil de corroborar debido a los sistemas técnicos que utilizan, pero se están llevando a cabo numerosas operaciones contra ellos».
Para su detección, aboga por «la colaboración internacional. Estamos en contacto con Brasil, Colombia, Estados Unidos, Reino Unido y Francia, con el fin de presionar a estas organizaciones que se sienten impunes al traficar a bordo de semisumergibles». Por otra parte, Duarte advierte que no se debe desatender lo que está ocurriendo en Portugal y en el sur de España. «Hemos detectado una colaboración extraordinaria en África, Huelva, Sevilla, Cádiz, Portugal y Galicia. Ese vínculo es muy sólido y estamos trabajando para contrarrestar estos nuevos sistemas de transporte de droga».
