Título: Profesionales del narcoasalto: desmantelada una importante organización que robaba droga en el Noreste de España
Contenido completo: Agentes de la Policía de la Generalitat-Mossos d’Esquadra de la Área Central de Investigación de Patrimonio de la División de Investigación Criminal (DIC), en colaboración con la Policía Foral de Navarra, lograron desarticular una organización delictiva que se dedicaba a los robos de sustancias estupefacientes. Su principal objetivo eran los camiones que se dirigían a Francia con droga, a los cuales asaltaban haciéndose pasar por miembros de la Policía hasta que fueron finalmente descubiertos.
De este modo, entre el 13 y el 15 de octubre, los agentes detuvieron a cinco individuos de edades comprendidas entre los 23 y los 53 años en las comarcas del Anoia y el Baix Llobregat, debido a su implicación en dos robos con violencia e intimidación a camioneros en las localidades de Arazuri (Navarra) y Celrà (Gironès). Para llevar a cabo estos asaltos, exhibían armas de fuego y distintivos policiales, y posteriormente esposaban a los ocupantes del camión, a quienes interrogaban sobre si transportaban hachís. En Navarra, además, agredieron a la víctima y la retuvieron hasta Catalunya, donde finalmente fue liberada.
En un momento dado, uno de los asaltantes se hizo con el control de la tractora para conducir el camión en un extenso recorrido hacia Catalunya. Durante el trayecto, la víctima fue agredida en varias ocasiones y se le interrogó acerca de la posible existencia de droga oculta en el camión, específicamente hachís. Finalmente, el camionero fue liberado en un lugar indeterminado entre las localidades de Cunit y Cubelles, junto con la cabina del camión.
Dos días después de su liberación, la víctima consiguió recuperar el semirremolque en una zona cercana al lugar donde había sido liberada. Al inspeccionar el vehículo, se constató que faltaba parte de la mercancía, que otra parte había sufrido daños y que la carrocería presentaba desperfectos. Desde allí, el camionero se dirigió a Pamplona, donde finalmente interpuso una denuncia ante la Policía Foral. Los agentes verificaron que el semirremolque tenía cortes realizados con una herramienta tipo radial en una de las paredes que separaban la cabina de un espacio oculto, desde donde los asaltantes habrían podido sustraer la droga.
La empresa propietaria de la mercancía también presentó una denuncia por lo sucedido. Se estima que el perjuicio económico sufrido asciende a cerca de 200.000 euros, incluyendo el material sustraído, el que fue dañado, los daños en el vehículo y las pérdidas ocasionadas a las empresas involucradas en el transporte de la carga.
Las primeras acciones de la Policía Foral llevaron a la identificación de un vehículo registrado en Catalunya, por lo que solicitaron la colaboración de los Mossos d’Esquadra. La información proporcionada por la policía catalana fue fundamental para identificar a uno de los principales sospechosos.
Simultáneamente a estas gestiones, dos días después del primer suceso, en la localidad de Celrà (Gironès) se produjo otro asalto con características muy similares: dos camioneros que venían de Tánger (Marruecos) fueron asaltados por tres individuos que mostraron un arma de fuego y distintivos policiales. Los sacaron del camión, los esposaron, les robaron la documentación y los teléfonos móviles y se llevaron el camión. Los asaltantes llegaron al lugar de los hechos en los mismos vehículos que habían sido identificados en el robo de Navarra.
La coincidencia temporal de ambos robos, las similitudes en el modus operandi utilizado y las primeras acciones para identificar a los sospechosos llevaron a la creación de un equipo conjunto entre el Área Central de Investigación de Patrimonio de los Mossos d’Esquadra y la Brigada de Delitos contra las Personas de la Policía Foral de Navarra.
La investigación se llevó a cabo en dos líneas complementarias que resultaron cruciales para el éxito de la operación. La Policía Foral se encargó de la investigación técnica, enfocándose en el análisis de las comunicaciones, la explotación de información telefónica y otros trabajos especializados que permitieron identificar la estructura y los movimientos del grupo criminal. Por su parte, los Mossos d’Esquadra realizaron la investigación en el terreno, llevando a cabo vigilancias, seguimientos y acciones operativas que facilitaron la localización de los principales integrantes de la organización.
La investigación logró conectar ambos incidentes y localizar la base logística de los principales miembros de la organización criminal en diferentes localidades del Anoia y el Baix Llobregat. Algunos de ellos incluso contaban con naves industriales y talleres, que utilizaban en el marco de su actividad delictiva. Las verificaciones realizadas durante la investigación concluyeron que algunos de los vehículos utilizados en ambos robos llevaban matrículas falsificadas para dificultar su identificación.
Uno de los principales investigados ya tenía un amplio historial delictivo, que incluía delitos contra la salud pública y robos con violencia, especialmente narcoasalto, además de robos con fuerza en empresas y falsificaciones documentales.
La operación culminó con un dispositivo conjunto en el que ambos cuerpos policiales participaron activamente en las detenciones y registros, logrando desmantelar por completo la organización criminal.
La explotación de la investigación consistió en once entradas, realizadas en domicilios, naves y locales de los investigados, llevadas a cabo los días 13 y 15 de octubre en las localidades de Igualada, La Pobla de Claramunt, la Torre de Claramunt, Piera y los Pinares del Armengol (Anoia), así como en Molins de Rei.
El resultado de esta operación fue la detención de cinco individuos y la incautación de más de 15 kilos de hachís, más de 100 gramos de cocaína y cuatro vehículos robados. También se localizó una escopeta de caza y una pistola semiautomática, así como chalecos, credenciales policiales y balizas de seguimiento, entre otros objetos.
El dispositivo involucró a más de un centenar de efectivos, incluyendo agentes de la DIC, de orden público, de la Unidad Canina, la Unidad de Drones, de Medios Aéreos, de la Policía Científica, la Unidad de Seguridad Ciudadana y agentes de la DPJ de la Policía Foral.
Cuatro de los cinco detenidos fueron puestos a disposición judicial en el Juzgado de Instrucción número 3 de Pamplona, y posteriormente ingresaron en prisión. Se les imputan delitos de detención ilegal, trato degradante, robo de vehículo con fuerza, robo con violencia e intimidación, pertenencia a organización criminal y delitos contra la salud pública.
La estrecha colaboración entre ambos cuerpos policiales ha sido fundamental para neutralizar a un grupo dedicado a la perpetración de robos de droga a otros colectivos delictivos.
