Título: Estados Unidos impone sanciones al presidente colombiano por supuestos vínculos con el narcotráfico
Contenido reformulado: «El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha impuesto sanciones al presidente de Colombia, Gustavo Petro, por su implicación en el tráfico mundial de drogas ilícitas. Durante la administración del presidente Petro, la producción de cocaína en Colombia ha alcanzado cifras récord». De este modo, el Gobierno estadounidense presenta un desafío directo al mandatario del país sudamericano. «Petro ha otorgado beneficios a organizaciones narcoterroristas. Bajo la presidencia de Trump, no permitiremos que el narcotráfico colombiano llegue a nuestro país ni que envenene a los ciudadanos estadounidenses». La tensión entre ambos líderes se ha intensificado desde la campaña electoral del estadounidense, la cual ha incluido el ataque a presuntas embarcaciones cargadas de drogas, que ha resultado en más de 40 muertes en las últimas semanas.
En este contexto, el día viernes, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos designó a Gustavo Francisco Petro Urrego, presidente de Colombia, conforme a las regulaciones antinarcóticos. Asimismo, la OFAC incluyó en su lista a varios aliados de Gustavo Petro, incluyendo a su esposa, su hijo y un cercano colaborador.
El presidente colombiano no tardó en responder, negando todas las acusaciones y afirmando que no tiene ningún negocio en Estados Unidos, por lo que sostiene que dichas sanciones no le afectan en absoluto. Las acciones de Trump parecen ser, más bien, fuegos artificiales.
La decisión se adopta, según el Tesoro, «en cumplimiento de la Orden Ejecutiva 14059, que se dirige a individuos extranjeros implicados en el tráfico mundial de drogas ilícitas». Estas sanciones son similares a las impuestas a cárteles mexicanos, a miembros del Gobierno de Venezuela y al clan irlandés de los Kinahan, entre otros, por el mismo departamento. La conocida Lista Clinton fue establecida durante la época de los grandes cárteles de la droga en Colombia.
Colombia continúa siendo el principal productor y exportador mundial de cocaína, según lo expone Estados Unidos, que añade que «la cocaína colombiana es adquirida frecuentemente por cárteles mexicanos, quienes posteriormente la introducen de contrabando en Estados Unidos a través de la frontera sur. Se trata de una sustancia regulada que representa una amenaza significativa para Estados Unidos, a pesar de la reciente y poco seria comparación hecha por Gustavo Petro entre su consumo y el del whisky». Donald Trump ignora otros países de tránsito en Centroamérica o Ecuador, que son importantes puntos de salida de la droga, y por supuesto omite que el principal mercado ya no es Estados Unidos, sino Europa.
El Tesoro continúa su exposición sobre el presidente colombiano. «Gustavo Petro, exguerrillero, fue elegido presidente de Colombia en 2022. Ha brindado beneficios a organizaciones narcoterroristas bajo el marco de su plan de ‘paz total’, entre otras políticas, lo que ha ocasionado un incremento sin precedentes en el cultivo de coca y la producción de cocaína. El 15 de septiembre de 2025, debido a las acciones de Gustavo Petro y sus asociados, el presidente determinó que Colombia es un país fundamental en el tránsito o producción de drogas ilícitas y que está violando de manera manifiesta sus responsabilidades en cuanto al control de drogas». En contraste, los datos indican que nunca se han incautado tantas cantidades de cocaína ni se han destruido tantos laboratorios en el país como durante la gestión del anterior presidente.
«El comportamiento errático de Gustavo Petro también ha alejado a Colombia de sus socios de otras maneras. En 2024, compartió información confidencial obtenida a través de canales seguros de comunicación sobre el lavado de dinero, lo que comprometió la integridad del sistema financiero internacional y llevó a la suspensión de la Unidad de Inteligencia Financiera de Colombia del Grupo Egmont. Además, ha formado alianzas con el régimen narcoterrorista de Nicolás Maduro Moros y el Cártel de Los Soles», añade el Tesoro.
Gustavo Petro ha sido sancionado «por haber participado o intentado participar en actividades o transacciones que han contribuido materialmente o representan un riesgo significativo de contribuir materialmente a la proliferación internacional de drogas ilícitas o sus medios de producción», concluye el departamento.
El hijo mayor de Gustavo Petro, Nicolás Fernando Petro Burgos, «considerado su heredero político», según Estados Unidos, «se desempeñó como jefe de campaña de Gustavo Petro en Barranquilla. En 2023, Nicolás Petro fue detenido en Colombia por lavado de activos y enriquecimiento ilícito, acusado de haber canalizado dinero recibido del narcotráfico hacia las iniciativas de ‘paz total’ de Gustavo Petro y su campaña electoral. Posteriormente, Nicolás Petro admitió haber recibido dinero ilícito de una persona anteriormente involucrada en el narcotráfico y de un hijo de un contratista que estaba siendo juzgado por financiar a paramilitares».
Las sanciones también se extienden a la primera dama, Verónica del Socorro Alcocer García, quien, según Estados Unidos, «fue designada inconstitucionalmente por Gustavo Petro como embajadora en misión especial. Un tribunal colombiano anuló posteriormente esta designación, al considerar que violaba el artículo 126 de la Constitución colombiana, que prohíbe al presidente colombiano nombrar a su cónyuge o pareja permanente».
Por último, también fue sancionado Armando Alberto Benedetti, persona de máxima confianza de Gustavo Petro, quien ha ocupado varios altos cargos en el gobierno colombiano. «En 2023, se filtraron grabaciones de audio de Armando Benedetti en las que menciona su participación en la financiación de campañas y la obtención de votos para Gustavo Petro. Más recientemente, en febrero de 2025, Gustavo Petro lo nombró Ministro del Interior de Colombia».
Nicolás Fernando Petro Burgos, Verónica del Socorro Alcocer García y Armando Benedetti han sido designados «por haber proporcionado, o intentado proporcionar, apoyo financiero, material o tecnológico, o bienes o servicios en apoyo de Gustavo Petro».
Como resultado de esta medida, todos los bienes e intereses en bienes de las personas designadas o bloqueadas descritas anteriormente que se encuentren en Estados Unidos o en posesión o control de ciudadanos estadounidenses quedan bloqueados y deben ser reportados a la OFAC. Además, cualquier entidad que sea propiedad, directa o indirectamente, individual o colectivamente, en un 50 por ciento o más, de una o más personas bloqueadas también queda bloqueada.
El incumplimiento de las sanciones establecidas por Estados Unidos puede dar lugar a la imposición de sanciones civiles o penales a ciudadanos estadounidenses y extranjeros.
Petro, que considera que toda esta acción estadounidense tiene motivaciones exclusivamente políticas, declaró que “yo no he hecho negocios nunca, no tengo un dólar en los Estados Unidos, no hay ninguna cuenta que congelarme. No tengo ni intención ni deseo de hacer negocios en los Estados Unidos en el futuro”, añadió el presidente Gustavo Petro. Las sanciones, por lo tanto, no le afectan en absoluto. «Nunca he cedido a presiones mafiosas», concluyó.
