NARCOTRÁFICO

Los suecos regresan a Marbella

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Los suecos regresan a Marbella
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Los suecos regresan a Marbella

Título: El regreso de los suecos a Marbella

Desde hace casi diez años, Suecia se ha consolidado como el país con la tasa más elevada de muertes por armas de fuego entre los jóvenes dentro de la Unión Europea, lo que ha alterado la seguridad tanto del país escandinavo como de los otros 27 estados miembros. Esta situación ha tenido repercusiones a nivel internacional, dado que los grupos criminales que han proliferado en los suburbios de Malmo, Estocolmo y Goteborg han conseguido establecer lazos de confianza con mafias transnacionales que requieren de sus servicios, ya sea para llevar a cabo asesinatos –como se evidenció en un reciente suceso en Puerto Banús– o para el tráfico de drogas a lo largo de Europa.

La violencia generada por estos clanes de narcotráfico que operan en Suecia ha comenzado a trasladarse de nuevo al lugar donde iniciaron sus actividades en España: la Costa del Sol. Los primeros en hacerlo fueron el clan Amir Faten Mekky, que en el año 2018 importaron al país el concepto de ‘narcoterrorismo’ que empleaban en la ciudad costera de Malmo, la cual representa la entrada marítima del sur de Suecia.

Ciudadanos de Suecia fueron responsables de los atentados con explosivos dirigidos a supuestos narcotraficantes que mantenían deudas con cárteles colombianos, así como del asesinato de alias Maradona y alias Zocato, ambos fallecidos en Marbella y pertenecientes a su círculo cercano. Estos individuos se habían criado en la ciudad sueca de Malmo, aunque sus orígenes se remontan a Irán e Irak. Recientemente, otro clan proveniente de Estocolmo ha regresado a España con la intención de llevar a cabo asesinatos en la Costa del Sol, por lo que es pertinente recordar el caso en cuestión.

El 3 de octubre pasado, a las 14:31 horas, en plena luz del día, se produjo un asesinato a tiros en la avenida José Banús de Puerto Banús, en Marbella. La víctima fue Hamza Karimi, conocido como Hamko, un rapero de nacionalidad marroquí y sueca que, según la cadena de televisión pública de Suecia, había recibido amenazas del Clan Dalen debido a una supuesta traición. Este grupo criminal toma su nombre del mismo barrio de Estocolmo donde se originó.

Hamko se sumó a la lista de víctimas que incluye a su amigo Einar y a Mariachi, raperos que formaban parte de la misma ‘crew’. En Suecia, el fenómeno del ‘gangsta rap’ ha cobrado la vida de varios raperos implicados en el crimen organizado hasta cierto punto. Otras víctimas notables son C. Gambino y Gaboro. El primero fue asesinado en Goteborg en junio del año pasado, mientras que el segundo fue ultimado en Norrköping en diciembre. Gaboro fue ejecutado por un sicario que transmitió su asesinato a través de Snapchat como prueba de su delito. Los mencionados Einar, C. Gambino y Gaboro eran figuras relevantes en Suecia, incluso galardonados con importantes premios. Su tendencia a difundir sus acciones delictivas recuerda a los turcos de los Dalton y los Casper, ya que comparten una generación similar.

La reciente víctima del gangsta rap sueco, Hamko, fue abatido a tiros en pleno Puerto Banús, uno de los lugares en España que cuenta con vigilancia policial casi las 24 horas del día, tanto por parte de la Policía Local como de la Nacional. Existen agentes que patrullan constantemente la zona o permanecen en puntos fijos. Por lo tanto, llevar a cabo un asesinato en ese lugar no es la mejor idea si se busca evitar caer en manos de la justicia después de un crimen. Como es de conocimiento público, el tirador fue aprehendido poco después del homicidio.

Estos grupos criminales, que tienen su origen en Suecia y no están vinculados directamente con bandas moteras como Hells Angels, Comanches o Nómadas, suelen estar compuestos por jóvenes de segunda o tercera generación, inmigrantes de diversos países, que presentan un comportamiento mucho más impulsivo en comparación con otros grupos. En el caso reciente de Marbella, el sicario fue un individuo con doble nacionalidad afgana-sueca, mientras que su víctima era un marroquí que también contaba con nacionalidad sueca.

Esto se ha convertido en una constante en los incidentes relacionados con el crimen organizado en Suecia, y se debe a que el tráfico principal de drogas en el país nórdico es controlado desde los suburbios de ciudades como Estocolmo, Goteborg o Malmo, donde se han formado comunidades internacionales en áreas como Dalen, al sur de Estocolmo.

En determinados barrios, jóvenes que han nacido en Suecia pero cuyos padres son de origen somalí, afgano, bosnio, marroquí, iraquí o iraní han llegado a normalizar la presencia de organizaciones criminales que se movilizan continuamente armadas con fusiles de asalto o que perpetran atentados con explosivos a diario para cobrar deudas relacionadas con drogas o extorsionar a empresarios.

El reciente asesinato en Marbella, donde el sicario tenía 38 años, ha comenzado a ser visto como una excepción en Suecia, ya que las organizaciones criminales suelen reclutar a jóvenes desde edades muy tempranas, muchos de ellos niños, para que realicen los disparos. Este modo de operar se asemeja al de Sudamérica. El mismo día que se asesinó a Hamko, un niño de 13 años intentó disparar contra seis personas en Gavle (Suecia) que se encontraban en un restaurante que estaba bajo amenaza de un clan local.

Seis personas ajenas al crimen organizado resultaron heridas en este tiroteo, y la policía sueca aún no ha podido determinar el origen del conflicto. No está claro si en el restaurante había un objetivo específico, o si simplemente se trató de una amenaza hacia el establecimiento. El incidente tuvo lugar en pleno centro de Gavle a las dos de la mañana del viernes. Al día siguiente, el primer ministro Ulf Kristersson y el Ministro de Justicia Gunnar Strömmer visitaron la zona tras el tiroteo. Este suceso fue noticia nacional y evidencia uno de los principales problemas que enfrenta el país.

El crimen organizado no duda en utilizar a menores para llevar a cabo delitos graves: el niño-sicario había sido reportado como desaparecido la misma tarde del incidente por los servicios sociales que estaban encargados de su tutela, dado que se conocía que un clan de narcotráfico lo tenía bajo su influencia. A pesar de ello, ninguna autoridad logró impedir esta situación.

El reclutamiento de menores por parte de organizaciones criminales en Suecia es una de las prioridades de la policía, algo que se refleja en su sitio web oficial. Existe una sección especial destinada a padres, con el fin de que estén alerta sobre las actividades de sus hijos. Sin embargo, se requiere de una inversión mucho más significativa que un simple folleto para evitar que una organización criminal sin escrúpulos ofrezca 4.000 euros a un niño para que cometa un asesinato, y que el menor acepte dicha oferta.

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